Estafan más de 8.000 euros a una albaceteña a través de bizums y transferencias
Se conoce como la "estafa del nini". Organizaciones criminales piden a un grupo de jóvenes que ni estudian ni trabajan que, a cambio de poco dinero, reciban y envíen bizums, abran cuentas online o saquen dinero en cajeros, para enviarlo a posteriori a cuentas extranjeras
La Policía detecta un nuevo tipo de estafa con ofertas de dinero fácil por pequeñas tareas digitales
Una vecina de Albacete ha denunciado un robo de 8.182 euros en su cuenta bancaria, dinero que le ha sido estafado mediante bizums a teléfonos móviles, transferencias bancarias y extracciones en cajeros, sin que en ningún momento hubiera perdido de vista su tarjeta bancaria. Interpuesta la denuncia en la Comisaría de Policía Nacional de Albacete, el Grupo de Delincuencia Económica y Fiscal inicia las primeras gestiones para descubrir el destino de los movimientos bancarios producidos, tratándose de tres operaciones bizum por valor total de 1850 euros, 9 transferencias de 490 euros y otra de 100 euros, así como diversas retiradas de dinero en efectivo en cajeros con sus respectivas comisiones.
Practicadas las gestiones oportunas, se verifica la participación de tres jóvenes de 20 años de la misma localidad de Barcelona, a los que se identifica sacando dinero en cajeros, como titulares de las cuentas bancarias receptoras de dinero o usuarios de los teléfonos en los que se recibían los bizums.
Verificada su participación, desde la Comisaría de Albacete se solicita la colaboración a la comisaria de Vic (Barcelona) para que proceda a la detención de estos tres autores de estafa, a quien se les detiene por su participación en un delito de estafa y blanqueo de capitales, dando cuenta al Juzgado de Albacete donde ya se habían iniciado diligencias previas.
Estafa del 'nini'
Esta estafa se conoce en la actualidad como la “estafa del nini”, en la que las organizaciones delictivas dedicadas al mundo de la estafa online, han visto en este grupo de la sociedad, jóvenes que ni estudian ni trabajan un caldo de cultivo perfecto para que a cambio poco dinero, reciban y envíen bizums, abran cuentas online o saquen dinero en cajeros, para enviarlo a posteriori a cuentas extranjeras, de las que la víctima de la estafa recelaría a la hora de enviar su dinero, o a cuentas de criptomonedas, en las que se dificulta también el rastreo del dinero.
Previa a la participación de estas mulas bancarias es necesario un “phising” por el cual la víctima ha pulsado un enlace o web maliciosa por la que el estafador accede a su terminal móvil y al control de su app bancaria desde la que empieza a realizar los movimientos fraudulentos.