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San Clemente, capital del Renacimiento de Cuenca: entre el río Rus y Don Quijote

Un recorrido por los parajes manchegos en torno a esta localidad conquense con parada también en sus principales monumentos

San Clemente, capital del Renacimiento de Cuenca: entre el río Rus y Don Quijote

Cuenca

La provincia de Cuenca vuelve a abrirse al caminante con una nueva propuesta del programa Caminos por la Historia, una iniciativa impulsada por la asociación cultural CuenCANP desde 2018 para descubrir el territorio a través del senderismo, el patrimonio y la memoria.

En esta ocasión, el destino es San Clemente, una de las localidades más emblemáticas y bellas de Castilla-La Mancha.

“El recorrido que proponemos es muy llano, propio de la Mancha, ideal para el invierno, cuando buscamos más el sol”, como nos ha contado Francisco Javier Rodríguez Laguía, presidente de CuenCANP, en el espacio Caminos, naturaleza y patrimonio que emitimos los miércoles en Hoy por Hoy Cuenca, sobre este itinerario circular de algo más de siete kilómetros.

Ayuntamiento renacentista de San Clemente.

Capital del Renacimiento

San Clemente se encuentra a 109 kilómetros de Cuenca capital y el acceso es sencillo por la N-420, la A-3 y la A-31. Pero más allá de su accesibilidad, la villa destaca por un valor patrimonial excepcional. Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1980, Rodríguez Laguía no duda en definirla como “la capital del Renacimiento en la Mancha”.

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Hospitales históricos, casas nobiliarias, edificios civiles y religiosos configuran un casco urbano de enorme riqueza. “Encontramos antiguos hospitales como el de Nuestra Señora de la Concepción o el de San Sebastián para peregrinos, la Casa Real de la Compañía de Jesús, la Casa del Corregidor del Marquesado de Villena, el Ayuntamiento, la Audiencia Real, el Arco Romano o el Pósito”, enumera el presidente de CuenCANP, consciente de que la lista es casi inabarcable.

A ello se suman museos de primer nivel y joyas como la Cruz de Alabastro del siglo XVI, conservada en la parroquia de Santiago Apóstol.

Mapa de la ruta en torno a San Clemente.

La ruta

El itinerario parte desde la rotonda norte de entrada a San Clemente, entre las carreteras de Sisante y El Cañavate, y avanza junto al río Rus, coincidiendo con el Camino Natural del Río Rus, integrado en la Red de Caminos del Agua de Castilla-La Mancha. “Este camino lo desarrollamos desde 2019 y San Clemente es uno de sus puntos clave”, señala Rodríguez Laguía.

No es casualidad: la localidad es un auténtico cruce de caminos históricos y culturales. Por aquí pasan el Camino del Quijote, el GR 163 Cristal de Hispania, el Camino de Levante, el Camino de la Santa Cruz y rutas de origen romano. “Incluso hay restos de una calzada romana, documentados en el libro El viaje por la Cuenca romana”, recuerda.

El paisaje acompaña al caminante con una sorprendente diversidad agrícola: olivos, pistachos, almendros, cereal, colza y hasta plantas solares. “En primavera se convierte en un mosaico multicolor: el rojo de las amapolas, el amarillo de la colza, el verde del cereal… Un auténtico disfrute para los sentidos. ¿Quién decía que la Mancha no era bonita?”, comenta con entusiasmo.

Voto a Rus

Uno de los momentos más singulares del recorrido llega cerca del santuario de la Virgen de Rus, vinculado al imaginario cervantino. “Aquí nace la famosa expresión ‘voto a Rus’, que Sancho Panza pronuncia en el Quijote”, explica Rodríguez Laguía, quien recuerda que algunos cervantistas sitúan en este entorno episodios clave de la obra, defendiendo que Cervantes conocía bien la zona por formar parte del Camino Real entre Granada y Cuenca.

La ruta continúa de regreso hacia San Clemente, cruzando la N-310 y alcanzando uno de los grandes tesoros del trayecto: el puente romano de tres arcos sobre el río Rus. “Es una de las joyas de este camino, de San Clemente y de toda la provincia”, afirma el presidente de CuenCANP. Este enclave marca además el inicio o final del GR 163, que recorre Cuenca de norte a sur hasta la ciudad romana de Ercávica.

San Clemente monumental

El paseo concluye entrando de nuevo en San Clemente, con la visita obligada a su centro histórico. “Terminamos donde siempre hay que terminar aquí: en sus monumentos, empezando por la iglesia de Santiago Apóstol”, señala Rodríguez Laguía.

Historia, paisaje, literatura y naturaleza se dan la mano en una propuesta que demuestra que caminar también es una forma de conocer y comprender el territorio. “La Mancha tiene sitios muy bonitos y merece la pena ser visitada”, concluye. Y San Clemente, sin duda, es uno de ellos.