"El año pasado 32.704 personas murieron en las listas de espera de la dependencia. 90 personas cada día. Una muerte cada 15 minutos"
'En shock', la firma de opinión de la catedrática de Trabajo Social de la Universidad de Castilla-La Mancha, María José Aguilar

'En shock', la firma de opinión de María José Aguilar
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Albacete
Les confieso que estoy en estado de shock desde anoche. Me encuentro en Andalucía desde la tarde de ayer. Si en Atocha hubiera tomado el tren siguiente al mío, seguramente hoy no estaría compartiendo este espacio de opinión con ustedes. Vaya desde aquí todo mi apoyo y solidaridad con las víctimas y todos sus seres queridos.
No han transcurrido ni 20 días de este 2026, que podemos calificar de fatídico. Tuve que cambiar el tema de mi primera firma de este año, debido al shock por lo ocurrido en Venezuela el 3 de enero. Y ahora, en esta segunda ocasión para estar con ustedes desde Radio Albacete, vuelvo a considerar la posibilidad de cambiarlo también por el shock del accidente ferroviario de anoche.
Pero ayer, mientras viajaba en el tren, tuve oportunidad de leer completo el informe que el viernes hizo público el Observatorio Estatal para la Dependencia, a partir de los datos oficiales del 31 de diciembre: Durante el año pasado, 32.704 personas murieron en las listas de espera de la dependencia. 90 personas cada día, una muerte cada 15 minutos.
Con los datos del Ministerio de Derechos Sociales, al comenzar este año, hay ya 258.167 personas en listas de espera: 109.260 esperando a que las valoren y 148.907 esperando recibir las prestaciones y servicios que ya tienen reconocidos.
La ley dice que el plazo máximo para recibir el servicio o prestación es de 180 días (3 meses), pero la realidad es que se tarda un promedio de 341 días en recibirlas (casi un año) y cada año, lejos de reducirse, se alarga cada vez más ese período.
A diferencia de otros sistemas públicos como el educativo o el sanitario, por ejemplo, en el caso de la atención a la dependencia el sistema español es low cost, ya que las prestaciones y servicios que se aprobaron mayoritariamente el año pasado fueron (por este orden): teleasistencia (a 104 mil personas), prestación económica por cuidados en el entorno familiar (a casi 100 mil personas) y ayuda a domicilio (a casi 38 mil personas). Para que se hagan una mejor idea, para dos servicios de atención a la dependencia que no son low cost, como los centros de día y las residencias, se aprobaron para menos de 550 y de 1.300 personas respectivamente en todo 2025 y en toda España.
Y si nos acercamos a los datos de Castilla-La Mancha, en 2025 el porcentaje de personas atendidas aumentó muy por debajo de la media estatal (6,1% frente al 9,4%). En nuestra región, durante 2025, murieron 1.150 personas en listas de espera. Y a comienzos de este 2026, hay 6.401 personas esperando en esa lista.
Como se afirma en propio informe recién presentado: “El disparatado y proceloso entramado burocrático creado por las diferentes administraciones, lejos de garantizar el ejercicio de los derechos de la ciudadanía, se convierte en una trampa mortal para el acceso al disfrute de prestaciones y servicios”. Y es que no solo mueren esperando decenas de miles de personas dependientes, sino que a muchas de quienes logran recibir alguna prestación en vida, para cuando les llegan las resoluciones, la situación personal ha cambiado tanto que hay que empezar de nuevo, revisando su grado de dependencia o sus prestaciones que se quedan obsoletas para cuando se empiezan a recibir.
A diferencia de las muertes por accidentes o debido a desastres naturales, las muertes por desatención y abandono institucional son evitables. Un día como hoy, deberíamos reflexionar y mirarnos al espejo preguntándonos por qué nos quedamos en shock frente a unas muertes y parecen no importarnos otras muchas. Todas ellas tan cerca de nuestra vida cotidiana.
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Hoy por Hoy Albacete (19/01/2026)




