Agresión en un partido de juveniles: un jugador del CD Ciudad Encantada, expulsado del equipo tras golpear a un árbitro
La Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha condena los hechos y denuncia el "caldo de cultivo mediático" que señala "de forma sistemática" a los árbitros

Campo de fútbol 'Obispo Laplana' de Cuenca / Ayuntamiento de Cuenca

Cuenca
Castilla-La Mancha ha vivido este fin de semana un nuevo episodio de violencia en el fútbol-base. Este sábado, el partido de juveniles entre el Ciudad Encantada de Cuenca y el CF Motilla acabó con una agresión al árbitro por parte de un jugador del equipo de la capital conquense. El colegiado tuvo que ser trasladado al hospital, donde sufrió un pequeño desmayo y fue sometido a varias pruebas. El incidente, que se produjo a pocos minutos del final del partido, obligó a intervenir a la Policía Local.
El CD Ciudad Encantada, en cuyo campo se disputaba el partido, ha condenado los hechos en un comunicado y ha anunciado la expulsión "irrevocable" de este jugador. "El CD Ciudad Encantada lamenta profundamente y condena sin paliativos la agresión cometida por uno de nuestros jugadores contra el árbitro del encuentro", señala el equipo conquense en un comunicado en Instagram. "Este tipo de actos no tienen cabida en el deporte", añade la publicación.
El club explica que estos comportamientos "atentan directamente contra los valores de juego limpio, respeto y educación que siempre hemos pretendido inculcar en esta entidad" justificando así la expulsión del jugador de la plantilla. "Nos sentimos avergonzados". La condena también ha llegado desde la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha. En un mensaje en X, su presidente, Pablo Burillo, asegura que es "momento de alinear responsabilidades y elevar el nivel del discurso".
Burillo apunta, eso sí, a los medios. "Observamos con enorme preocupación cómo se está generando un caldo de cultivo mediático que señala de forma sistemática a los arbitrajes, construyendo un relato que no solo es injusto, sino profundamente dañino para nuestro deporte, y en especial, en aquellas competiciones inferiores", afirma. Lo vivido este sábado en Cuenca, continúa, ya se vivió en Torija (Guadalajara) y en otras localidades de la región.
Desde la Federación aseguran que este tipo de mensajes "no son inocuos" ya que "alimentan la tensión, normalizan la deslegitimación de los árbitros y acaban traduciéndose en un incremento real de la violencia en nuestros campos". Burillo reclama, además, una Ley del Deporte adecuada a la sociedad actual "para actuar de forma tajante con los culpables". "El fútbol es convivencia, educación, valores y comunidad. O lo protegemos entre todos, o lo perderemos entre todos", afirma.




