El mito del éxito
Salma Baida Bassou y Jose María Enamorado Vicente

La mirada de Toledo: El mito del éxito (30/01/2026)
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Toledo
Vivimos en una época donde ser "exitoso" parece obligatorio. Tienes que tener un trabajo que te apasione, un cuerpo perfecto, una casa bonita... y, por supuesto, mostrarlo todo en redes.
Total. Si no lo subes, es como si no existiera, ¿no? Hemos pasado de buscar el éxito personal a competir por el reconocimiento digital. Y lo más esquizofrénico es que, según las encuestas, cada vez más gente se siente fracasada... ¡incluso cuando "todo les va bien"! O sea, estamos fallando en nuestro propio éxito.
Es el nuevo mito moderno. Antes el éxito era estabilidad, hoy es visibilidad. Vivimos pendientes de si parecemos felices, más que de si somos felices.
Exacto. Y todo se mide. Likes, seguidores, productividad, dinero, títulos... ¡puf! Bauman lo llamaría "sociedad líquida": todo es fugaz, incluido el éxito. Es como si estuvieras en una carrera de 100 metros que nunca termina, con la meta moviéndose constantemente.
Exacto. Lo líquido se escapa de las manos. Cuando creemos que lo tenemos, ya hay alguien más exitoso que nosotros.
Quizá el problema es que confundimos éxito con validación, ¿sabes? No nos preguntamos: "¿Qué quiero yo?", sino "¿Qué quieren ver de mí?". Es como si nuestro currículum vital lo estuviera escribiendo un algoritmo.
Entonces, ¿qué sería tener éxito de verdad?
Uy, qué pregunta... Tal vez, simplemente, dejar de perseguirlo con esa desesperación de influencer y empezar a buscar algo más sólido. Sentido, conexión, tranquilidad. Menos postureo y más paz, básicamente.
Quizá el verdadero éxito de hoy... sea no necesitar demostrarlo.




