Psicólogos notan cada vez más el "cerebro de TikTok": adicción al móvil y sobreestimulación a todas las edades
Ver una película de 2 horas sin mirar el móvil supone un esfuerzo titánico: la nomofobia afecta a todas las esferas

Psicólogo Víctor Lozano: "Hay que reprogramar el cerebro"
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Alcázar de San Juan
La adicción a las pantallas, y en concreto al teléfono móvil, alcanza máximos históricos y es ya uno de las principales motivos de consulta para los psicólogos. Especialmente para menores, el fragmento de población que ahora el Gobierno de España quiere recortar el acceso.
Los psicólogos alertan de que la "nomofobia" puede ocasionar daños irreversibles. Una adicción que, aunque está normalizada, afecta gravemente a nuestra capacidad de concentración y salud emocional. Los psicólogos equiparan el uso compulsivo del teléfono con otras adicciones como la ludopatía o el consumo de sustancias. Víctor Lozano es psicólogo en Alcázar de San Juan y lo ha analizado en Hoy por Hoy.
Scroll infinito
La clave reside en la dopamina: cada scroll infinito genera una gratificación instantánea que acostumbra al cerebro a un nivel de estímulo insostenible. "Los chicos en el instituto necesitan estar con el móvil debajo de la mesa", lamenta el psicólogo.
Esta sobreestimulación provoca que tareas cotidianas o momentos como ver una película, resulten insoportables. "Ver una película de 2 horas sin mirar el móvil supone un esfuerzo titánico", afirma.
Lo curioso es que pocos pacientes acuden a consulta mencionando la adicción al móvil como motivo principal. Sin embargo, este psicólogo detecta que el smartphone suele ser el mecanismo de escape para evitar pensamientos intrusivos.
"Cuando estamos decaídos es cuando más usamos las redes sociales", ha detectado. "Es una manera de callar el cerebro y simplemente estar frente a la pantalla y desconectar de nosotros mismos", cuenta. Son estos momentos cuando más vulnerables nos mostramos ante la adicción.
¿Qué se puede hacer?
Lo que comenzó como una herramienta de comunicación se ha convertido, para muchos, en una dependencia difícil de gestionar.
Para aquellos que sienten que han perdido el control, hay muchos pasos fáciles de seguir que nos pueden ayudar. "Hay que reprogramar el cerebro, hacer que disfrute con actividades que aporten pocos estímulos", recomienda.
Lo primero es reconocer que tenemos un problema, y, lo segundo, identificar en qué situaciones (comidas, esperas, antes de dormir) recurrimos al móvil de forma automática.
Utilizar un reloj analógico como alarma en lugar del móvil, guardarlo en otra habitación cuando estemos en casa, o dejarlo en medio de la mesa cuando estamos tomando algo con amigos, son otros consejos útiles para liberarnos de la esclavitud del teléfono.

José Luis Fernández Martín
Redactor en SER Alcázar. Graduado en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos...




