"Si no elevamos productividad e innovación, cada shock económico nos saldrá más caro"
'No es una crisis inevitable, pero sí un riesgo acumulativo', la firma de opinión de la empresaria y vocal de la Asociación de Importadores y Exportadores de Albacete, Sara Cano

'No es una crisis inevitable, pero sí un riesgo acumulativo', la firma de opinión de Sara Cano
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Albacete
Compartir una opinión sincera en estos tiempos, lo considero casi deporte de riesgo. Pero en estos últimos días, ha aparecido una noticia que a priori es positiva si no se profundiza en la repercusión futura de medidas tan cortoplacistas.
Se prevé que el gobierno apruebe este mes una subida del Salario Mínimo Interprofesional hasta los 1221 euros. Para nadie es un secreto, que este sueldo hoy en día, y especialmente en las grandes ciudades, ya no da casi ni para lo básico.
Se entiende el por qué de esta medida: es más fácil que solucionar los problemas actuales como la falta de acceso a la vivienda, (problema que se extiende y que amenaza con llegar- si no lo ha hecho ya- a pequeñas ciudades como Albacete), que entender de dónde vienen las subidas de precios de los últimos años en la cesta de la compra para poder corregirlos o facilitar la labor de aquellos que ponen en jaque su seguridad financiera y su paz mental mientras tratan de crear empleo. Sin embargo el por qué, no justifica el para qué.
Observo con estupefacción, como se hace patente una brecha cada vez más grande entre el empleado y el empleador. Aquí la división no solo no hace la fuerza, sino que crea una guerra entre quienes quieren cobrar más y quienes aunque quieran, no pueden pagar más. Sonará a mentira disfrazada de preocupación, lo sé, pero ser hija de empresarios, sin duda contribuye a hacer callo y seguir callados no debería ser una opción.
La mayoría de los empresarios que conozco, (que no son los de grandes corporaciones, sino los dueños de PYMES y autónomos que en su mayoría pertenecen a la clase trabajadora, por más que nos intenten convencer de lo contrario), querrían mejores condiciones para sus empleados y para sí mismos.
Sin embargo, la presión fiscal y administrativa y la subida de costes, no dan ni un solo respiro. Los márgenes no dejan de bajar y las exigencias no paran de subir. Y mientras las llamadas de auxilio de autónomos y pequeños empresarios se desoyen deliberadamente, (porque para más inri tienen que protestar en domingo), yo me pregunto si aquellos que toman las decisiones económicas, de verdad saben cómo resolver las carencias de sus ciudadanos.
Según el INE Entre 2018 y 2025 el SMI pasó de 735,9€ a 1.184€ mensuales, una subida acumulada del 61%. Pero es un hecho que con más dinero, cada vez compramos menos y la tensión que se vive, crece, ni empleados ni empleadores, obtienen soluciones reales a largo plazo. Esto se explica, (en parte), porque la productividad no aumenta a la par, (según el INE, la productividad crece a un ritmo promedio de un 1,4% desde la pandemia).
Ante estos datos, es imprescindible hacer el análisis macro de la situación. Si los costes salariales suben más rápido que la productividad, sube el coste laboral por cada unidad producida. Esto se repercute en los márgenes, y cuando se traslada (parcialmente), al mercado, implica necesariamente subidas de precios al consumidor.
A pesar de que el PIB o la creación de empleo muestren datos positivos, esto es solo la capa más superficial de la economía de un país. Y según los expertos, parece que estos datos podrían ser consecuencia de una incorporación de mano de obra inmigrante que desafortunadamente en muchos casos solo puede acceder a trabajos de bajo salario y al crecimiento de sectores de bajo valor añadido como el del turismo. Las empresas, especialmente PYMES y aquellas intensivas en mano de obra como las del sector agroalimentario, nos quedamos sin capacidad de formar ni de mejorar procesos por la falta de recursos.
Nos estamos quedando atrás en innovación y automatización, y lo que en el corto plazo parece algo a celebrar, no soluciona el verdadero problema. No es una crisis inevitable, pero sí un riesgo acumulativo: si no elevamos productividad e innovación, cada shock económico, nos saldrá más caro.
a
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Hoy por Hoy Matinal Albacete 08:20 horas (05/02/2026)

Sara Cano
Ballestereña afincada en Valencia, graduada en Marketing e Investigación de Mercados, especializada...




