En calzoncillos
Llevamos años normalizando que las mujeres se desnuden no para arriesgar, sino para poder permanecer en escena
La mirada de Toledo: En calzoncillos (09/02/2026)
Toledo
Estos días ha habido revuelo en redes por la aparición de Justin Bieber en los Grammy cantando en calzoncillos. Que si provocación, que si mal gusto, que si decadencia del espectáculo, que si ya no hay respeto. Y bueno, a alguien le puede parecer rompedor, a otro ridículo y a otro directamente desagradable. Hasta ahí, todo dentro del guion del espectáculo. A mí, sin embargo, me ha parecido un lujazo, no solo por su gran actuación sino también por su atrevimiento.
Puede que no estes de acuerdo, pero cuando un cantante, hombre, sale a actuar en calzoncillos, o sin camiseta, el debate podría perfectamente girar en torno a su osadía, su excentricidad o su libertad artística. Incluso se diría que es un artista que arriesga, que se expone a la crítica porque parece que le da igual lo que digan de él. El cuerpo masculino aparece así como una apuesta personal, como una decisión voluntaria. Entiendo que detrás tienen su propio equipo de asesoramiento de imagen.
Ahora bien, cambiemos de escenario, repitamos la escena, pero ahora con cantantes mujeres que salen con bodies imposibles, transparencias o directamente con poca ropa. ¿Diríamos que son atrevidas? Seguramente no. Se diría que van provocando en unos casos, o que es puro marketing, en otros. Nadie pensaría que es una elección libre, auqnue a veces sí lo pueda ser. La industria manda.
Ahí está la diferencia fundamental. Justin Bieber puede salir en calzoncillos porque quiere o porque puede permitírselo, puede permitirse el ruido que genera. Las mujeres, en cambio, muchas veces salen con poca ropa porque no hacerlo tiene un coste profesional. En este caso no es riesgo, es requisito. Y lo más perverso es que, además, hagan lo que hagan, pierden. Si enseñan demasiado, son frívolas. Si no enseñan lo suficiente, no venden. Si se rebelan, son conflictivas. Si obedecen, son producto.
Por eso me resulta llamativo el escándalo que provoca un hombre en calzoncillos. El cuerpo masculino no está pensado para ser evaluado, cosificado o juzgado de ese modo. Mientras que el cuerpo femenino lleva décadas siendo territorio público, opinable, comentable y discutido por cualquiera, en estos tiempos, con conexión a internet.
Así que sí, puede que no nos guste ver a Justin Bieber en calzoncillos. Pero quizá la pregunta no sea si era necesario, sino por qué nos parece tan excepcional… cuando llevamos años normalizando que las mujeres se desnuden no para arriesgar, sino para poder permanecer en escena. Desde luego que el problema no es el calzoncillo.
Natalia Simón
Directora del departamento de Filosofía, Antropología,...Directora del departamento de Filosofía, Antropología, Sociología y Estética de la UCLM