El pistacho español gana terreno en los mercados internacionales desde Dubái
El responsable de desarrollo de negocio de Agróptimum, Javier Fernández, destaca en la feria Gulfood el creciente interés por un producto “más premium, fiable y sostenible” que empieza a ser escuchado como origen con identidad propia.
Entrevista con el responsable de desarrollo de negocio de Agróptimum, Javier Fernández
El pistacho español se consolida como uno de los protagonistas emergentes del negocio alimentario global. Así lo ha constatado Agróptimum en su paso por Gulfood, la gran feria internacional de alimentación celebrada en Dubái, donde el producto español ha despertado un interés creciente entre los grandes compradores internacionales.
En 'Hoy por Hoy La Manchuela', el responsable de desarrollo de negocio de Agróptimum, Javier Fernández, ha explicado que “las sensaciones son muy buenas. El pistacho ha sido una de las grandes sorpresas de la feria”, tras recorrer los pabellones y mantener reuniones con operadores de todo el mundo. Un interés que, según subraya, ya no es puntual, sino que responde a una tendencia consolidada.
Fernández apunta a una combinación de factores que están posicionando al pistacho español frente a orígenes tradicionales como Estados Unidos, Irán o Turquía: mayor intensidad de sabor, color más vivo, mejor textura y un perfil claramente premium, al que se suma una percepción de España como origen fiable, sostenible y con trazabilidad completa.
Asimismo, Fernández ha señalado que “los grandes compradores ya no solo comparan precios. Valoran la consistencia, la garantía de suministro y la capacidad de cumplir con exigencias cada vez más estrictas en sostenibilidad y seguridad alimentaria”. En este sentido, España empieza a dejar de ser un origen desconocido para convertirse en una alternativa real dentro de las cadenas internacionales de suministro.
Uno de los cambios más relevantes que detecta el sector es la madurez del mercado, ya que “antes se compraba todo lo que había. Ahora se piden certificaciones, control de procesos, trazabilidad de campo a mesa y un menor impacto hídrico”, explica Fernández. Un contexto en el que el modelo productivo español gana peso frente a otros países afectados por el cambio climático, la irregularidad de cosechas o la falta de tecnificación.
Desde Agróptimum defienden una estrategia a largo plazo, centrada en el valor añadido y no en la guerra de precios, “no podemos competir en costes, pero sí en calidad, estabilidad y proyecto. Ahí está el futuro”, afirma su responsable de desarrollo de negocio, que destaca la integración de toda la cadena de valor, desde la genética y el vivero hasta el procesado y la comercialización.
Agróptimum en Gulfood (Dubái) / Agróptimum
La tecnología y la gestión eficiente del cultivo se han convertido, además, en un argumento comercial clave porque “los compradores quieren auditar, conocer cómo trabajas y saber que eres un proveedor fiable. Sin tecnología, esto hoy es inviable”, añade.
Tras su paso por Dubái, Agróptimum vuelve con una idea clara: el pistacho español es un origen emergente que debe consolidarse apostando por mercados de alto valor, planificación estratégica y alianzas estables. Un camino que, según Fernández, el sector ya ha iniciado, “tenemos que seguir creciendo, pero estamos más tecnificados que otros países y preparados para liderar el cambio”.
Carolina Martínez
Natural de Albacete. Graduada en Periodismo especializado...Natural de Albacete. Graduada en Periodismo especializado por la UCLM. Aprendió en Castilla-La Mancha Media. Interesada en cultura y política.