La sanidad digital reclama poner a las personas en el centro del cambio
Lorenzo Flores, premiado por un estudio que defiende la cocreación y la humanización de los procesos asistenciales
Poner a las personas en el centro, el gran desafío de la salud digital
Cuenca
La transformación digital del sistema sanitario avanza a gran velocidad, pero no siempre lo hace con las personas en el centro. Frente a un modelo centrado en máquinas y aplicaciones, un estudio reciente reivindica el valor del factor humano como clave del cambio.
Ese enfoque ha sido reconocido por la Sociedad Española de Informática Sanitaria (SEIS), que ha concedido uno de sus premios 2025 a Lorenzo Flores Sánchez por la aportación científica más relevante.
El trabajo, elaborado junto a profesionales de Canarias y Aragón, propone una sanidad digital que humanice los procesos, escuche a profesionales y pacientes y reimagine la forma de trabajar en los servicios de salud.
Lorenzo Flores, reconocido por la Sociedad Española de Informática Sanitaria por el trabajo 'Transformación Digital Sanitaria: las Personas como Motor del Cambio',
El valor del factor humano
La Sociedad Española de Informática Sanitaria ha premiado en 2025 el trabajo Transformación Digital Sanitaria: las Personas como Motor del Cambio, un estudio que sitúa a las personas en el centro de los procesos de digitalización del sistema sanitario. El galardón ha recaído en Lorenzo Flores Sánchez, coordinador de la Unidad de Desarrollo y Mejora Continua de la Dirección General de Salud Digital de Castilla-La Mancha, junto a sus compañeros Nacho Bellosta, administrativo en el Sistema de Salud de Aragón, y Sandra Martín, anestesista en Canarias.
Para Flores, el reconocimiento tiene un significado que va más allá del ámbito personal. “Es importante que se reconozca no solo por nosotros, que también, sino porque significa que aporta mucho valor”, explica. A su juicio, el premio confirma que existe interés científico y profesional en abordar la transformación digital desde una perspectiva centrada en las personas y no únicamente en la tecnología.
Más allá del hardware y el software
Uno de los conceptos centrales del estudio es la idea de que la informática sanitaria no se sostiene únicamente sobre dos pilares tradicionales: el hardware y el software. A estos se suma un tercer elemento que, según Flores, suele quedar relegado: el humanware o peopleware.
“Todo el mundo tenemos claro que tenemos el hardware, que son las maquinitas, los servidores, los ordenadores, y que utilizamos aplicaciones y software, incluida la inteligencia artificial”, señala. Sin embargo, añade que “muy poca gente pone en valor lo que son las personas”. Para el autor del estudio, la salud digital se construye “desde personas para personas”, por lo que ignorar el factor humano compromete el éxito de cualquier proyecto.
La transformación digital del sistema sanitario avanza a gran velocidad, pero no siempre lo hace con las personas en el centro. / Oscar Wong
Sin olvidar a quienes usan la tecnología
El trabajo premiado subraya que muchos proyectos de transformación digital fracasan precisamente por no tener en cuenta a las personas. Según explica Flores durante la entrevista, existen estudios que indican que “hasta el 70% de los proyectos de transformación digital fracasan por no tener en cuenta el factor humano”.
Esta desconexión se traduce, en el ámbito sanitario, en una sensación creciente de deshumanización. “Todos tenemos la experiencia de cuando llegamos al médico y echamos de menos la mirada a la cara”, afirma. La causa, explica, no es la falta de interés de los profesionales, sino la burocratización derivada de las primeras fases de digitalización del sistema.
Cuando la digitalización deshumaniza
Uno de los ejemplos más claros que expone Flores es el de la consulta médica. El profesional sanitario se ve obligado a escribir continuamente en el ordenador mientras atiende al paciente, lo que limita el contacto visual y la comunicación directa. “Todos tenemos la imagen del médico escribiendo a la vez que te está preguntando, pero sin mirarte a la cara. Eso deshumaniza mucho”, afirma.
Según el estudio, esta situación no es inevitable, sino consecuencia de una digitalización incompleta, centrada en registrar datos sin replantear los procesos. La tecnología, bien utilizada, puede revertir esta situación y devolver tiempo y atención al profesional sanitario.
El trabajo premiado subraya que muchos proyectos de transformación digital fracasan precisamente por no tener en cuenta a las personas. / Tom Werner
Recuperar la mirada humana
En este contexto, Flores introduce el concepto de los llamados “escribas digitales”, una aplicación de inteligencia artificial generativa capaz de escuchar la conversación en consulta y transcribirla automáticamente. “El médico va a dejar de tener que hacer ese trabajo burocrático de mecanizar lo que tú le estás contando”, explica.
El objetivo es que el profesional pueda centrarse en el paciente, mientras la tecnología se encarga de generar el informe, que posteriormente será supervisado. Para Flores, este es un ejemplo claro de cómo “la tecnología, cuando se utiliza bien, sí que permite humanizar procesos”.
Digitalizar sin cambiar los procesos
Otro de los ejes del estudio es la crítica a la falta de reingeniería de procesos en muchos proyectos de digitalización. Flores utiliza una metáfora para explicarlo: digitalizar no consiste en “poner una lavadora en la orilla del río”, sino en cambiar completamente la forma de hacer las cosas.
“El mayor error es mantener los procesos tal y como estaban antes de que se hiciese la tecnología”, señala. La digitalización efectiva exige replantear los pasos, las estructuras y la organización del trabajo, aprovechando las posibilidades que ofrece la tecnología para ahorrar tiempo y mejorar la atención.
La voz de los profesionales
El estudio se apoya en un análisis de evidencias científicas, experiencias internacionales y encuestas a profesionales sanitarios. Una de las conclusiones más destacadas es la demanda de participación activa por parte de estos profesionales en los procesos de digitalización.
“Reclaman espacios de cocreación”, explica Flores, entendidos como lugares donde la parte técnica y la sanitaria trabajan juntas para diseñar soluciones. “Si estamos hablando de poner a la persona en el centro, ¿por qué no poner también al personal sanitario en el centro cuando hacemos soluciones tecnológicas?”, se pregunta.
La experiencia del paciente
Aunque el estudio no realizó encuestas directas a pacientes, sí analizó informes de organizaciones de pacientes, que Flores considera especialmente valiosos. Para él, la experiencia de usuario es un elemento clave de la sanidad digital.
Aplicaciones como las carpetas de salud digital permiten acceder a citas e informes médicos, pero su utilidad depende de que estén bien diseñadas. “Si no la pienso bien, puedo hacer aplicaciones que no se entiendan o que sean difíciles de usar”, advierte. Por eso, insiste en la necesidad de contar con el paciente para diseñar servicios digitales comprensibles y accesibles.
Brecha digital
El estudio también aborda la brecha digital como un problema humano y organizativo. “Una brecha digital es el desconocimiento del uso de las tecnologías que me impide hacer uso de los servicios”, explica Flores. Este riesgo es especialmente relevante en personas mayores o en colectivos con menor familiaridad tecnológica.
Flores destaca la importancia de los programas de alfabetización digital y pone como ejemplo las iniciativas desarrolladas en Castilla-La Mancha para reducir estas brechas y garantizar los mismos derechos digitales a toda la población.
El trabajo premiado por la SEIS defiende una transformación digital construida de forma colectiva, con profesionales sanitarios, técnicos y pacientes implicados en el diseño de soluciones. Para Flores, el objetivo final es claro: mejorar la sanidad poniendo la tecnología al servicio de las personas.
Paco Auñón
Director y presentador del programa Hoy por Hoy...Director y presentador del programa Hoy por Hoy Cuenca. Periodista y locutor conquense que ha desarrollado su carrera profesional en la SER