27.170 accidentes y 48 fallecidos en 2025 confirman la siniestralidad como "principal problema" en Castilla-La Mancha, según CCOO
La siniestralidad baja un 3'5 % respecto a 2024, pero CCOO alerta del aumento de los accidentes por condiciones materiales y exige más control sobre los riesgos psicosociales
Raquel Payo, secretaria de Diálogo Social y Salud Laboral de CCOO Castilla-La Mancha
Castilla-La Mancha cerró 2025 con 27.170 accidentes de trabajo, un 3'5 % menos que el año anterior -casi 1.000 siniestros menos-, pero con 48 personas fallecidas en el entorno laboral. Aunque la tendencia es ligeramente descendente, el sindicato Comisiones Obreras advierte de que los datos siguen siendo "inasumibles" y, por eso, reclaman reforzar la prevención, especialmente ante el repunte de los accidentes vinculados a condiciones materiales.
Así lo ha detallado la secretaria de Salud Laboral de CCOO Castilla-La Mancha, Raquel Payo, en una rueda de prensa ofrecida este jueves en Toledo, en la que ha subrayado que la siniestralidad "sigue siendo y será una prioridad" para el sindicato. En términos de tasa -accidentes por cada 100.000 trabajadores afiliados, la cifra se situó en 3.236 frente a los 3.442 de 2024, es decir, 200 accidentes menos por cada 100.000 trabajadores.
Según los datos ofrecidos, de los más de 27.000 accidentes registrados, 19.300 afectaron a hombres y cerca de 8.000 a mujeres. Por provincias, los accidentes descendieron en todas salvo en Albacete, donde aumentaron un 4 % (unos 200 más), mientras que en Ciudad Real se mantuvieron estables.
Payo ha advertido de que los accidentes relacionados con condiciones materiales -golpes, caídas, atrapamientos o electrocuciones- han superado el tercio habitual y son ya el grupo más numeroso. "Son accidentes fácilmente evitables cuando la voluntad de intervenir existe", ha afirmado, señalando que detrás de muchos casos hay "inexistencia o inadecuación de medidas preventivas", como la falta de equipos de protección colectiva, arneses o protocolos adecuados.
De las 48 muertes registradas en 2025, siete fueron 'in itinere' -en los desplazamientos al trabajo, 22 se debieron a condiciones materiales y 13 a patologías no traumáticas, como infartos o ictus. Sobre estas últimas, Payo ha reclamado un análisis en profundidad porque ve "fundamental exigir el estudio de los factores que hay detrás". "Muchos riesgos psicosociales derivados de la organización del trabajo son evaluables y prevenibles", ha añadido.
En este sentido, ha vinculado las patologías no traumáticas con el deterioro de la salud mental de la población trabajadora. "España es líder mundial en consumo de benzodiazepinas y el tercer país de Europa en antidepresivos", lo que a su juicio está relacionado "con malas condiciones de trabajo, ritmos elevados, alta exigencia y bajo control".
La dirigente sindical ha insistido en que la responsabilidad preventiva "es claramente empresarial". "No estamos pidiendo nada más que el cumplimiento de la ley", ha señalado, en referencia a las críticas de la patronal regional. Además, ha defendido la implantación de planes de movilidad y mayor flexibilidad horaria para reducir los accidentes 'in itinere', así como el correcto mantenimiento de los vehículos en los casos de desplazamientos durante la jornada laboral.