Esta podría ser "la mejor primavera desde 2013" para Las Tablas de Daimiel
El rio Gigüela ya aporta agua al Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel y se espera superar las 1.000 hectáreas inundadas en los próximos días

Agustín Cacho Borrás

Ciudad Real
Aunque se ha hecho esperar tras la sucesión de borrascas el agua ya llega al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel que en los próximos días podría tener en torno a un millar de hectáreas inundadas, alcanzando el 60 por ciento del total de la superficie encharcable del espacio protegido.
Son los cálculos que hace el director del Parque Natural, Carlos Ruiz de la Hermosa, que asegura que desde que comenzaron los aportes del rio Gigüela al humedal, el pasado miércoles, la lamina de agua ha crecido considerablemente y en estos momentos ya se alcanzan las 850 hectáreas.
Se trata del tercer año consecutivo que el río Gigüela, el principal aporte fluvial del Parque, lleva agua hasta Las Tablas, pero si otros años es en primavera cuando hace los aportes, este año se produce antes por lo que se espera mejorar la superficie del pasado año, que fue de 1.100 hectáreas en su momento máximo de encharcamiento.

Entrada del río Gigüela al Parque , por la tabla de la isla de Algeciras

Entrada del río Gigüela al Parque , por la tabla de la isla de Algeciras
Una circunstancia que puede hacer que se una gran primavera en cuanto a la llegada de aves y por tanto de visitantes con un perfil más naturalista, que tienen un mayor valor añadido.
Si las estimaciones se cumplen, esta primavera podría ser la mejor en el Parque Nacional desde 2013.
El año pasado, las aportaciones comenzaron en marzo y permitieron alcanzar una superficie máxima de 1.130 hectáreas inundadas en mayo, gracias a un volumen total de 8,2 hectómetros cúbicos. Con el escenario actual, los gestores esperan consolidar la recuperación del ecosistema acuático del humedal

Encharcamiento del Tablazo

Encharcamiento del Tablazo
Pozos de emergencia
El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel ha iniciado una nueva fase de recuperación hídrica natural gracias a los aportes del río Gigüela por tercer año consecutivo. Esta situación ha motivado que los pozos de emergencia, activos desde el pasado 1 de enero, parasen de bombear agua a la superficie el pasado jueves 12 de enero.




