Viña Rock garantiza su independencia y apela a la unidad para proteger el futuro del festival

Controversia con KKR y el boicot

Uno de los conciertos en la edición del ViñaRock 2019 / Radio Azul SER - Luis Paterna

El alcalde de Villarrobledo, Valentín Bueno, y el promotor del Viña Rock, Juan Carlos Gutiérrez, han comparecido para trasladar un mensaje de tranquilidad tras los acontecimientos de las últimas semanas y reafirmar el compromiso firme con la continuidad del festival en la ciudad.

Bueno ha recordado que el festival lleva más de 25 años formando parte de la identidad de Villarrobledo y que ha superado distintas crisis a lo largo de su trayectoria, como la vivida en 2007, la municipalización en 2011 o la suspensión obligada durante la pandemia. “Viña Rock es una marca de Villarrobledo, es una marca de Castilla-La Mancha y es un referente de la España interior. Siempre que ha habido dificultades, la ciudad ha estado unida para sacarlo adelante”, ha señalado.

En este sentido, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad colectiva y a la unidad de todos los grupos políticos y de la sociedad en general para que el festival vuelva a salir reforzado de esta etapa. “Lo que toca ahora es remar todos juntos y defender lo que es nuestro”, ha afirmado.

La controversia con KKR y el boicot

La situación que ha marcado la actualidad del Viña Rock en los últimos meses no se limita a una crisis interna, sino que se ha visto vinculada a una polémica de mayor alcance que ha afectado a varios festivales de música en España y Europa.

¿Qué fue lo que pasó?

En 2024, la promotora Superstruct Entertainment —dueña de festivales como Viña Rock, Sónar, FIB, Arenal Sound o Resurrection Fest— fue adquirida por el fondo de inversión estadounidense Kohlberg Kravis Roberts (KKR), un conglomerado financiero que mantiene inversiones en sectores ideales como inmobiliario y tecnología con presencia en territorios ocupados de Palestina.

Para muchos artistas, grupos y asistentes del Viña Rock —festival históricamente identificado con valores críticos, sociales y antifascistas— esta vinculación suponía una contradicción ética con sus principios y compromisos culturales.

Reacciones artísticas y sociales

A partir de ese momento se desencadenó una campaña de boicot que incluyó:

  • La retirada de numerosos grupos confirmados para la edición de 2026, alegando su negativa a actuar en un evento vinculado a KKR.
  • Comunicaciones de rechazo público de artistas que históricamente habían participado en el festival o que forman parte de la escena alternativa en España.
  • Debate en redes sociales y entre el público asistente en torno al compromiso ético que demanda la comunidad del Viña Rock.

En algunos casos el porcentaje de cancelaciones fue notable, con hasta un 25-30 % de artistas que renunciaron a tocar por esta cuestión.

Cambio societario y “nueva etapa”

Frente a esta presión, Gutiérrez ha explicado que en los últimos días ha firmado su salida como directivo y consejero de la estructura anterior (ligada en parte a Superstruct/KRR) y ha adquirido la propiedad del festival a través de una nueva sociedad independiente, sin vinculación alguna con fondos de inversión internacionales como KKR.