Hoy por Hoy Albacete
Opinión

"Acabamos de publicar un trabajo en Journal of Ecology que demuestra la importancia que los eventos al azar tienen en la naturaleza"

'Música, ciencia, negacionismo y guerra', la firma de opinión del investigador, catedrático de la UCLM y director del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, Pablo Ferrandis

'Música, ciencia, negacionismo y guerra', la firma de opinión de Pablo Ferrandis

Albacete

Recientemente, nuestro grupo de investigación ha publicado un artículo en Journal of Ecology. El correo electrónico de la editorial donde nos comunicaban la aceptación de la publicación de nuestro estudio me llegó al móvil justo cuando presenciaba el comienzo del concierto de uno de mis jazzistas españoles favoritos. Toda una señal de buen agüero, pensé, antes de abrirlo, dada mi naturaleza un tanto neurótica, que tiende a vincular el signo de acontecimientos en realidad completamente inconexos entre sí. Si sucede esto, entonces tendré éxito en lo otro… Si esto acontece de tal forma, entonces conseguiré aquello… Ya digo, entre asuntos sin conexión causal alguna. Todo un sinvivir gratuito. El caso es que en esta ocasión mi veleta mental acertó, lo que multiplicó el estado de placidez y ensoñación que me proporcionaban las notas del piano en el Café Central de Madrid.

Más información

Journal of Ecology es una revista científica especializada muy bien posicionada en el panorama internacional de la ecología. No cuento esto para vanagloria personal, sino para explicar en qué consiste la investigación científica. La ciencia es fruto de una labor colectiva de avance del conocimiento, en el que las ideas y demostraciones de unos y de otros se retroalimentan en busca de la verdad objetiva dentro de cualquier disciplina. Cierto es que de vez en cuando aparece un Darwin, una Curie, o un Newton, para darle una patada gigantesca al bote. Pero los demás científicos desarrollamos una labor tenaz y más bien anónima, sin más trascendencia personal que la que alcancemos por un tiempo en nuestro ámbito del conocimiento a partir de nuestras ideas, que servirán de apoyo para que otros colegas desarrollen nuevas propuestas. Diriase que la ciencia es el debate sin fin, a base de estudios empíricos, en pro de la verdad dentro un foro altamente especializado. El trabajo científico requiere enorme dedicación personal: estudio actualizado de la materia, planteamiento de hipótesis coherentes e innovadoras, diseño y ejecución de experimentos para la validación de las ideas, e interpretación de los resultados para llegar a nuevas conclusiones y postulados.

Resumidamente, el trabajo que acabamos de publicar ha venido a demostrar que los eventos al azar en la naturaleza -como la llegada accidental de semillas- tienen más importancia en la estructuración de la vegetación que la que generalmente se les atribuye, especialmente en ecosistemas semiáridos. Para ello, implantamos un experimento de campo en una estepa yesosa ibérica o aljezar -palabra preciosa de origen árabe- en el que manipulamos diversos factores ambientales. Este montaje nos llevó unos seis meses de trabajo en campo. Posteriormente, muestreamos la vegetación durante cuatro años seguidos, para detectar tendencias en la composición y abundancia de especies vegetales según las condiciones experimentales. Luego vino el análisis estadístico de los datos y la redacción del artículo. Ya ven, un lustro de trabajo minucioso para llegar a una conclusión que, si no histórica, sí servirá para que las siguientes investigaciones sobre la ecología de los semidesiertos mediterráneos sean aún más realistas y precisas. Es, en definitiva, nuestro pequeño -pero condensado- grano de arena al avance del conocimiento.

Frente a esta labor voluntariosa y esforzada de la comunidad científica, escandaliza el negacionismo que hoy en día campa a sus anchas, más aún cuando el desconocimiento en el Norte global del s. XXI es, en la mayoría de los casos, una elección personal. A partir del esfuerzo que hemos invertido en un solo estudio científico, calculen ahora cuántas horas de trabajo y análisis, cuánta información hay detrás de la elaboración, por ejemplo, de los informes y conclusiones del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, dependiente de la ONU. Pongamos en la balanza las unidades de trabajo que hay detrás de los estudios que nos advierten del cambio climático y sus efectos frente a las de aquellos que lo niegan. ¿Cuánto esfuerzo han empleado en estudiar, investigar, analizar, interpretar datos estos últimos? Sin embargo, la negación pretende erigirse, a partir del esfuerzo cero, en un postulado tan legítimo como el que se sustenta sobre miles de estudios y demostraciones empíricas por parte de mentes lúcidas durante más de medio siglo. Lo mismo ocurre con la esfericidad de la Tierra o la eficacia de las vacunas. Toda una desfachatez que, sinceramente, ofende.

Un razonamiento parecido me asalta cuando contemplo la guerra en los medios de comunicación. ¿Qué enorme esfuerzo y sacrificios en la historia no cuesta alcanzar el reconocimiento de los derechos humanos, la igualdad, la libertad de expresión o religiosa, de orientación sexual…, en definitiva, la democracia? Y con qué facilidad y sinrazón, sin laboriosidad humanista alguna, como si nada hubiéramos aprendido en miles de años de existencia, lo destruyen todo las bombas. En el s. XXI debería mandar solo la razón. Sí a la música. Sí a la ciencia y al pensamiento crítico. Rotundamente no a la guerra.

Atentamente les saluda, Pablo de Passo.

Hoy por Hoy Matinal Albacete 08:20 horas (13/03/2026)

Pablo Ferrandis

Pablo Ferrandis Gotor (Albacete, 1966) es Catedrático...