Día Mundial del Árbol: reforestar, un aliado esencial contra el cambio climático
Reforestar con especies locales no solo combate el cambio climático, sino que también protege la biodiversidad, frena la desertificación y mejora la salud de las comunidades.

Entrevista con el biólogo Juan Carlos García por el Día Mundial del Árbol
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Este sábado 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Árbol, una fecha que invita a reflexionar sobre el papel crucial de la naturaleza en la salud del planeta. Más allá de su valor paisajístico, los árboles y arbustos son aliados clave en la captura de carbono, la regulación de la temperatura y la preservación de la biodiversidad.
Para profundizar en este asunto, en el programa 'Hoy por Hoy La Manchuela' hemos contado con la voz del biólogo Juan Carlos García, quien ha subrayado que la reforestación bien planificada es una de las herramientas más eficaces frente al cambio climático, “en la Manchuela conquense, nuestro territorio estaba originalmente cubierto por encinares, la selva mediterránea local. Los pies de encina que hoy vemos aislados son vestigios de aquel monte original”, ha explicado García, quien recuerda que la actividad humana —desde la Edad de Bronce hasta la explotación de minas romanas— ha transformado el paisaje de forma drástica.
El biólogo ha destacado que los árboles y arbustos no solo capturan CO2 y liberan oxígeno, sino que también regulan la temperatura, reducen la erosión del suelo y aumentan la biodiversidad. En su opinión, la plantación de vegetación local no es solo una medida ambiental, sino también un beneficio social y sanitario. Así, ha subrayado que “los baños de bosque, conocidos en Japón como Shinrin-yoku, mejoran el sueño, reducen el estrés, fortalecen el sistema inmunológico y potencian la capacidad cognitiva y social de las personas”.
García ha adviertido sobre errores comunes en proyectos de reforestación, como el monocultivo, y aboga por restaurar ecosistemas a su estado original en lugar de limitarse a plantar árboles con fines económicos, “imaginemos todo el territorio de la Manchuela conquense con setos vegetales, arbustos y encinas a lo largo de caminos y ríos. Nuestro entorno y nuestra salud mejorarían de forma sensible”, ha apuntado.
Respecto al papel de las administraciones, el biólogo insta a aprovechar la celebración del Día del Árbol como un punto de partida, fomentando la plantación continuada y facilitando a la población el acceso a árboles y arbustos autóctonos.
García ha concluido indicando que “todavía estamos a tiempo de revertir parte del daño ambiental, pero necesitamos acción inmediata y coherente. Plantar árboles es la forma más rentable y efectiva de luchar contra la desertificación y el calentamiento global, además de generar beneficios comunitarios duraderos”.
El mensaje de este Día Mundial del Árbol es claro: plantar, cuidar y restaurar la naturaleza no solo protege el planeta, sino que también fortalece la salud y el bienestar de quienes lo habitan.

Carolina Martínez
Natural de Albacete. Graduada en Periodismo especializado por la UCLM. Aprendió en Castilla-La Mancha...




