La antigua línea Baeza-Utiel resurge como Vía Verde en la Sierra de Alcaraz un siglo después de su construcción
El trazado ferroviario inacabado se transforma en el Camino Natural – Vía Verde del Renacimiento, impulsado por las diputaciones de Albacete y Jaén como gran corredor turístico supraprovincial

El tramo del Camino Natural de la Vía Verde del Renacimiento que discurre por la Sierra de Alcaraz

Albacete
Cien años después del inicio de su construcción, el histórico proyecto del ferrocarril Baeza-Utiel —una de las grandes infraestructuras inconclusas del siglo XX en España— comienza a vivir una segunda vida.
Lo que durante décadas fue un trazado abandonado se está convirtiendo en uno de los itinerarios verdes más destacados del interior peninsular gracias al Camino Natural – Vía Verde del Renacimiento, una ruta que discurre entre las provincias de Albacete y Jaén y que avanza con un fuerte respaldo institucional.
Del gran proyecto ferroviario a un corredor verde único
El ferrocarril Baeza-Utiel se concibió hace un siglo como un enlace estratégico entre Andalucía y Levante.
- Las obras arrancaron en 1927 y dieron lugar a estaciones, túneles, viaductos y decenas de kilómetros de plataforma ferroviaria.
- Sin embargo, la Guerra Civil, los cambios políticos posteriores y un informe del Banco Mundial acabaron frenando definitivamente el proyecto. Aunque gran parte de la infraestructura quedó prácticamente construida, nunca llegó a circular un tren por sus vías.
- Durante décadas, el trazado permaneció abandonado, convertido en un símbolo silencioso de un sueño truncado.
- Hoy, ese corredor renace transformado en una ruta turística sostenible.
El Camino Natural – Vía Verde del Renacimiento
El antiguo trazado se ha integrado en el Camino Natural – Vía Verde del Renacimiento, un proyecto que recupera la plataforma ferroviaria para usos recreativos como el senderismo, el cicloturismo y el turismo activo.
- Su objetivo es articular un gran itinerario que conecte los territorios de Castilla-La Mancha y Andalucía, ofreciendo un recurso turístico y ambiental de primer nivel.
Esta vía verde pretende unir paisajes, pueblos y comarcas de alto valor natural y patrimonial, convirtiéndose en una columna vertebral del desarrollo rural de ambas provincias.
La Sierra de Alcaraz, epicentro del recorrido
Uno de los tramos más destacados es la Vía Verde de la Sierra de Alcaraz, que enlaza la ciudad de Albacete con el límite provincial de Jaén.
- El itinerario atraviesa municipios como Balazote, Casas de Lázaro, Alcaraz, Salobre, Villapalacios y Bienservida, combinando la llanura manchega con los relieves de las primeras sierras del prebético.
Además de su valor paisajístico, la ruta conecta enclaves emblemáticos como el Santuario de Cortes, referencia cultural y religiosa de la comarca. En este entorno, la vía verde alcanza su máximo potencial turístico y ambiental.
Un impulso institucional decisivo
En los últimos tres años, el proyecto ha recibido un notable impulso gracias al compromiso renovado de las diputaciones de Albacete y Jaén, a las que se suma Córdoba, para consolidar el corredor verde supraprovincial.
La Diputación de Albacete, con su presidente Santi Cabañero y la diputada Yolanda Ballesteros, ha destacado el valor estratégico del antiguo ferrocarril como herramienta para dinamizar el turismo rural, promover la movilidad sostenible y poner en valor el patrimonio ferroviario.
- Solo en el último año se han invertido más de dos millones de euros en mejorar el tramo entre Balazote y El Jardín, acondicionando cerca de 18 kilómetros.
- Las actuaciones han incluido mejoras del firme, drenajes, estabilización de taludes, nueva señalización, talanqueras de seguridad y pasarelas.
Mientras tanto, la Diputación de Jaén avanza en la continuidad del trazado andaluz, conectándolo con otras vías verdes y caminos naturales de la provincia.
Un motor para el turismo rural y la lucha contra la despoblación
La recuperación del histórico Baeza-Utiel abre nuevas oportunidades para comarcas afectadas durante décadas por la pérdida de población y la falta de oportunidades económicas. Las vías verdes son uno de los productos turísticos en mayor crecimiento en España, especialmente entre quienes buscan naturaleza, deporte al aire libre y patrimonio cultural.
- En la Sierra de Alcaraz y el Campo de Montiel, la vía verde refuerza la oferta existente: rutas senderistas, turismo rural, cicloturismo y espacios naturales. Todo ello convierte al itinerario en un eje estratégico para el desarrollo territorial.
De la quietud ferroviaria al movimiento sostenible
Durante años, el Baeza-Utiel representó una oportunidad perdida. Hoy, el Camino Natural – Vía Verde de la Sierra de Alcaraz demuestra que los proyectos inacabados también pueden tener un futuro brillante si se reinterpretan desde la sostenibilidad.
Donde se esperaba un tren que nunca pasó, ahora transitan caminantes y ciclistas que descubren uno de los paisajes más auténticos del interior de España.


El tramo del Camino Natural de la Vía Verde del Renacimiento que discurre por la Sierra de Alcaraz y que pertenece a la DIputación de Albacete, ha sido incorporado oficialmente al ‘Pasaporte de Caminos Naturales y Vías Verdes de España’, promovido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Esta iniciativa convierte cada recorrido en una experiencia interactiva para senderistas y cicloturistas, que podrán sellar su paso en puntos estratégicos a lo largo de la ruta, creando un recuerdo personal de su aventura.
El Pasaporte lleva a nuestra red de caminos naturales al ámbito nacional, favoreciendo su visibilidad y promoviendo la Sierra de Alcaraz y los municipios a su paso, como destinos atractivos para quienes aman la naturaleza, la bicicleta o el senderismo.
Gracias al Pasaporte Nacional, los y las visitantes pueden sellar su paso en puntos clave del trazado, creando un testimonio de sus rutas. La ruta se beneficia de una visibilidad nacional, lo que puede atraer a más senderistas, cicloturistas y amantes de la naturaleza desde cualquier parte del país.
Esto refuerza el trabajo que ya se está realizando desde la Diputación para mejorar la seguridad, accesibilidad y calidad del camino; y ayuda a promover un turismo responsable, sostenible, ligado al patrimonio natural y cultural, con potencial para dinamizar la economía local.




