Los municipios pequeños de Cuenca ganan 1.390 habitantes desde 2019
Arandilla del Arroyo, con 14 vecinos censados en 2025, ejemplifica el repunte con un proyecto de infusiones medicinales ligado al medio rural
os municipios conquenses con menos de 5.000 habitantes han crecido en 1.390 personas desde el año 2019
Los municipios de la provincia de Cuenca con menos de 5.000 habitantes han sumado 1.390 residentes desde 2019, un crecimiento del 1,42%, según los datos difundidos este 24 de marzo por la Diputación. Uno de los ejemplos que la institución pone sobre la mesa es Arandilla del Arroyo, donde un proyecto empresarial vinculado a las plantas medicinales ha acompañado el aumento de población.
La Diputación de Cuenca ha situado este martes el foco en la evolución demográfica de los municipios más pequeños de la provincia, que mantienen una tendencia positiva en los últimos años. El dato destacado por la institución es el aumento de 1.390 personas en las localidades de menos de 5.000 habitantes desde 2019, en un contexto en el que la despoblación sigue siendo uno de los principales desafíos del medio rural conquense.
El diputado de Reto Demográfico, Javier Cebrián, ha visitado Arandilla del Arroyo, uno de los municipios menos poblados de la provincia. Según los últimos datos publicados, en 2025 cuenta con 14 vecinos censados, el doble que en 2019, cuando tenía siete habitantes.
Durante la visita, Cebrián ha conocido de primera mano la empresa Botánica del Guadiela, una iniciativa impulsada por Sarka Voriskova. El proyecto se dedica a la elaboración de infusiones terapéuticas a partir de la recolección de plantas medicinales en la Serranía y la Alcarria, con comercialización a través de internet.
La historia de esta emprendedora está ligada a un cambio de vida. Nacida en la República Checa, Voriskova empezó a interesarse por las plantas medicinales desde joven y fue ampliando esa vocación con formación en Agronomía, Tecnologías Medioambientales, Fitoterapia y Herbodietética. Tras varios años en Barcelona, decidió instalarse con su pareja en Arandilla del Arroyo, donde ha desarrollado su proyecto profesional.
Su iniciativa se basa en la recolección manual de plantas silvestres, con herramientas tradicionales y respetando los ciclos naturales de cada especie. Ese planteamiento, centrado en la sostenibilidad y en un impacto ambiental reducido, forma parte de la propuesta de valor de un negocio que busca abrirse camino desde un entorno de muy baja densidad de población.
La Diputación enmarca este caso en un conjunto de medidas que, a su juicio, están contribuyendo a fijar población en la provincia. Entre ellas cita la ley regional de lucha contra la despoblación, con incentivos fiscales para quienes residen en estos municipios, así como programas como Arraigo o Integra 4.0. También destaca el apoyo recibido por la emprendedora a través de Acción contra el Hambre y la financiación europea canalizada por el Grupo de Desarrollo Rural Ceder Alcarria.
Más allá del dato demográfico, el caso de Arandilla del Arroyo refleja una de las vías que las administraciones identifican para sostener el medio rural: pequeños proyectos económicos vinculados al territorio, al aprovechamiento de recursos locales y a nuevas formas de vida alejadas de los grandes núcleos urbanos.
La Diputación utiliza ahora ejemplos como el de Botánica del Guadiela para defender que el emprendimiento ligado al territorio puede ayudar a consolidar población en las zonas más despobladas de la provincia.