Opinión

Dirigido por Almodóvar

La columna de opinión del profesor del Grado en Terapia Ocupacional de la UCLM

La Mirada de Talavera:"Dirigido por Almodóvar", Pablo A. Cantero (25/03/2026)

Talavera de la Reina

En el cine hay rituales. Los colectivos: quedar, entrar en la sala, apagar el móvil (por favor no saquen el maldito móvil en el cine), compartir el silencio, comentar después a la salida. Y los hay personales, casi íntimos, que uno sostiene sin saber muy bien por qué. El mío es ir a ver lo que haga Almodóvar.

Casi siempre. Como en las relaciones, también hay épocas de distancia. Te alejas, te cansas, te dices que esta vez no. Que ya no es lo mismo. Pero este marzo he vuelto. Fui fiel al director manchego. Un marzo más. Como casi siempre.

Hace unos días le escuché en una entrevista decir que le quedarán por hacer unas cuatro películas. Esa forma de contar el futuro en números pequeños tiene algo de aceptación y algo, mucho, de despedida. Almodóvar es consciente del paso del tiempo. Y, en sus últimas películas, también lo es del dolor (y de los duelos), de las ausencias, de la necesidad de estar cerca, de acompañar. Sus imágenes se quedan dentro. Y uno no sabe cuándo van a volver.

El otro día, en el entierro de un compañero, de repente “la habitación de al lado” cobró un sentido distinto. No lo busqué. Simplemente ocurrió.

Almodóvar no es el que era. Afortunadamente. Yo tampoco soy el que vio Todo sobre mi madre en el Cine Calderón. Todos nos hemos hecho más viejos. Y tal vez, solo tal vez, lo que buscamos al regresar a ciertas películas (o a ciertos directores) sea explicarnos a nosotros mismos: los errores, los aciertos y, ahora, esa tristeza persistente de comprobar que, incluso queriendo hacerlo de otra manera, seguimos descuidando a muchos de quienes tenemos cerca. Quizá no sepamos hacerlo de otra forma. O quizá todavía, pese al tiempo, estemos aprendiendo.