Castilla-La Mancha destina 4 millones para frenar la plaga de conejos
El plan incluye ayudas a agricultores, control cinegético intensivo y nuevas estrategias como la caza nocturna

José Almodóvar, viceconsejero de Medio Ambiente

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado un plan de choque dotado con 4 millones de euros para combatir la sobrepoblación de conejos, un problema que ya afecta de forma estructural a los cultivos de la región y que obliga a reforzar medidas de control y apoyo al sector agrario.
La iniciativa combina varias líneas de actuación con un objetivo claro: reducir una población que causa daños continuados en el campo. Entre las medidas más inmediatas destaca la puesta en marcha de ayudas directas para agricultores, que cubrirán hasta el 70% del coste de protectores y vallados, con un límite de 20.000 euros por beneficiario.
El Ejecutivo autonómico pretende además agilizar los procedimientos para declarar daños, de forma que los equipos de control puedan intervenir con mayor rapidez en las zonas más afectadas. Esta coordinación busca evitar que las pérdidas se prolonguen durante semanas en las explotaciones agrarias.
En el ámbito del control cinegético, el plan introduce los equipos especializados conocidos como Ecofa, que se suman al trabajo de los uroneros ya desplegados en provincias como Cuenca, Albacete, Ciudad Real y Toledo. Estos grupos actúan especialmente en áreas donde no se puede utilizar armamento convencional, como taludes de carreteras, y alcanzan capturas de hasta 80 conejos diarios.
Otra de las novedades es la formación de agentes medioambientales para la caza nocturna con técnicas no permitidas en la actividad recreativa, pero sí autorizadas en contextos de control poblacional. El uso de visores nocturnos y calibres específicos busca aumentar de forma significativa el número de capturas anuales, con el objetivo de pasar de los actuales 2,5 millones a más de 3,5 millones.
Más allá de la intervención directa, el plan incorpora un enfoque de coordinación institucional. Tras la Semana Santa se constituirá la Mesa Permanente del Conejo de Monte, en la que participarán administraciones públicas, agricultores, cazadores y organismos científicos. Este órgano pretende repartir responsabilidades, especialmente en el mantenimiento de infraestructuras que actúan como refugio para la especie.
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Entrevista: José Almodóvar, viceconsejero de Medio Ambiente
El programa también introduce una vertiente económica: la valorización de la carne de conejo. La apuesta por métodos como la captura con hurón permite que el producto llegue al mercado en mejores condiciones, lo que podría incentivar su consumo y, al mismo tiempo, contribuir a intensificar el control de la población.
Desde el Gobierno regional insisten en que la situación ha dejado de ser puntual para convertirse en un problema estructural que requiere medidas sostenidas en el tiempo y el uso de todos los instrumentos legales disponibles.
La evolución de las capturas y la efectividad de las nuevas medidas marcarán los próximos meses en una estrategia que aspira a contener una de las principales amenazas actuales para el campo en la región.




