Hoy por Hoy Toledo
Opinión

El viacrucis de la IT

Necesita caminar, socializar o ver el mar si eso le ayuda a recomponerse

La mirada de Toledo: El viacrucis de la IT (01/04/2026)

Toledo

Hay inercias que arrastramos sin darnos ni cuenta. Ideas que heredamos como un mueble antiguo: nadie sabe por qué sigue ahí, pero continúa intocable. Y en una semana de silencios y penitencias, conviene recordar que la incapacidad temporal, la famosa baja, no es un encierro obligatorio, ni un vía crucis doméstico que deba cumplirse con cara de estampita.

​La IT no es un capricho que uno se pide como quien aprovecha un festivo. No es un acto de voluntad: es un acto médico. Te la concede un profesional sanitario porque determina que tu salud te impide trabajar. Y ahí se acaba el debate técnico.

​Pero seguimos instalados en la cultura de la sospecha. Parece que, si no te vemos en la cama y con las persianas bajadas, estás engañando al sistema. Pues no. Estar de baja significa que no puedes desempeñar tus funciones laborales, no que pierdas el derecho a respirar aire fresco o a mantener tu dignidad.

​Cuando hablamos de ansiedad o depresión, lo último que necesita esa persona es quedarse encerrada rumiando entre cuatro paredes. Necesita caminar, socializar o ver el mar si eso le ayuda a recomponerse. No existe ninguna ley que te convierta en preso preventivo en tu propio salón. Mientras lo que hagas no interfiera con tu recuperación, puedes, y a veces debes, salir, quedar o viajar.

​Así que, antes de sacar el látigo de la moralidad al ver a un compañero en una terraza, recuerda: no eres su médico, ni su inspector. Dejemos ya la cultura de la culpa. Bastante tiene uno con estar enfermo como para encima pedir perdón por seguir viviendo…incluso ahora, que de penitencias ya vamos servidos.