"La Semana Santa no falla": los hosteleros de Castilla-La Mancha rubrican el lleno impulsados por el buen tiempo
Ciudades como Cuenca, Toledo y Ciudad Real y municipios como Sigüenza o Alcalá del Júcar han registrado ocupaciones del 100%

Turistas en Las Tablas de Daimiel esta Semana Santa / José Carlos Rejas

Toledo
Los hosteleros de Castilla-La Mancha esperan rubricar una buena Semana Santa cuando se contabilicen los datos de este lunes, festivo en la región y en otras cinco comunidades autónomas. En ciudades como Cuenca y Toledo, la ocupación en muchos alojamientos se ha situado en el 90% rozando incluso el lleno en los días centrales, a partir de Jueves Santo.
Como es habitual en esta época, la procedencia es mayoritariamente nacional y es turismo, sobre todo, familiar. Triunfa el turismo patrimonial, sobre todo en las dos ciudades patrimonio de la región, Cuenca y Toledo, pero también el que se decanta por la naturaleza y la tranquilidad de los pueblos.
Las sierras de Albacete, Cuenca y Guadalajara han estado repletas de visitantes y espacios como Las Tablas de Daimiel o Las Lagunas de Ruidera han registrado una importante afluencia de turistas, aprovechando el buen estado de estos humedales.
"Ha sido una Semana Santa muy buena y la siguiente también lo será porque en comunidades como Valencia seguirá siendo festivo", explica Mari Carmen Gómez, que regenta una casa rural en Alcalá del Júcar (Albacete). "El tiempo acompaña y eso anima a salir más. La Semana Santa no falla", corrobora David Canfrán, al frente de otro alojamiento en Sigüenza (Guadalajara), al completo, sobre todo, a partir de Jueves Santo.
En Ciudad Real el buen tiempo ha hecho que su capital, según su alcalde, Francisco Cañizares, "haya brillado de forma especial estos días", atrayendo a miles de visitantes y dejando una ocupación en hoteles del cien por cien.
En Hellín y Tobarra, en la provincia de Albacete, los alojamientos también han colgado el cartel de completo gracias a sus tamboradas, que en Tobarra se prolongará hasta la medianoche de este domingo. Es un turismo mayormente de proximidad, de comunidades limítrofes como Madrid, Valencia o Murcia, atraídas por el patrimonio, el turismo activo, las tradiciones o la gastronomía.




