"Ser una empresa grande, no tiene nada que ver con ser una gran empresa"
'Contradicciones', la firma de opinión de la empresaria y vocal de la Asociación de Importadores y Exportadores de Albacete, Sara Cano

'Ser una empresa grande, no tiene nada que ver con ser una gran empresa', la firma de Sara Cano
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Albacete
La vida parece ser una contradicción constante porque cada decisión, o la falta de ella conlleva necesariamente una pérdida. No existe el bien absoluto, la ganancia completa. Al menos, no en mi experiencia. Cuando elegí mi carrera, renuncié a varias decenas de posibilidades a las que también había aplicado y a todas las ciudades en las que estaban y en las que probablemente nunca viviré. Cuando escogí trabajar en la empresa familiar, renuncié a las oportunidades que el mundo laboral externo podía ofrecerme, porque además, trabajar en la empresa de tu propia familia, cierra muchas puertas de cara a un cambio de carrera posterior, aunque este tema da para una firma completa.
El aprendizaje, no poco valioso, es que cada camino, desde la adolescencia hasta aquí, ha implicado la renuncia a todas sus alternativas, que podrían haber sido mejores. O tal vez no. Y debemos vivir con la incertidumbre de no saber si lo que había al otro lado era justo lo que esperábamos.
La semana pasada mientras volvía de una feria de Alimentación internacional, cuyo coste para una empresa como la nuestra, es astronómico, observé que en esta ocasión, había calado profundamente en mí, la sensación de que los pequeños, por más que apostemos por defender que ponemos todo lo que tenemos y todo lo que somos, en cada uno de los productos que salen al mercado, nunca podremos competir con los gigantes. Ellos salen de estas ferias con los pedidos hechos, con los contratos firmados y con los números en positivo. Y en ese mismo camino de vuelta, encontré un video de una ex directora de recursos humanos en grandes corporaciones, que afirmaba que en su última etapa, había percibido que los jóvenes ya no se sentían identificados con los modelos de trabajo de multinacionales o de grandes grupos empresariales, estructurados en pirámides gigantes donde el único objetivo es la cima. Pero que ahora, trabajando en una pequeña empresa familiar, se había encontrado con el hándicap de que este tipo de negocios, parecían no ser tampoco la primera opción, por todas las renuncias que implicaban. Lo comparto porque lo sufrimos en cada contratación. La verdadera cuestión aquí es, que cuando apuestas por una pequeña empresa, no puedes aspirar a los salarios astronómicos de los gigantes, porque contribuimos en los mismos términos, pero no ganamos con la misma facilidad. Cuando decides no ser un número más y buscar tu camino en la empresa familiar, puedes ganar en flexibilidad, que aunque implique poder irte antes si el trabajo está hecho o escoger tu horario, también implica que si tus compañeros necesitan ayuda, debes tener esa misma flexibilidad para echar una mano, (o las dos si son necesarias), en cualquier otro departamento. No se puede querer ser parte de una familia y tener propósito, sin tener compromiso a cambio, porque la localización de estas empresas, suele estar lejos de las grandes ciudades, y si mañana el pueblo ya no te hace feliz, los 15 días con los que por ley debes avisar de tu renuncia a la empresa, sea esta grande o pequeña, no son suficientes para los que jugamos con la desventaja del medio rural.
No confundir esto con victimismo, porque el privilegio de trabajar en una empresa familiar es que tu implicación, tus ideas, tu valor, si cuentan. Si importan tus problemas, tu malestar, tu inconformidad con las cosas que se deben cambiar. Si se escuchan tu opinión, tus reflexiones, lo que te mueve, y también lo que te conmueve. Y por eso, por aquellos que siguen eligiendo la empresa familiar, con la conciencia que ello implica, hacen que merezca la pena seguir defendiendo que su saber hacer, está en cada resultado que el consumidor disfruta. Y mientras empleados y consumidores, nos sigan eligiendo, seguiremos luchando por demostrar que ser una empresa grande, no tiene nada que ver con ser una gran empresa.
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Hoy por Hoy Albacete (09/04/2026)

Sara Cano
Ballestereña afincada en Valencia, graduada en Marketing e Investigación de Mercados, especializada...




