Turismo interactivo en Ciudad Real
Con motivo del Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, la guía oficial de turismo Raquel Méndez propone una ruta por lugares que han incorporado recursos tecnológicos

Curioseando | Turismo interactivo en Ciudad Real
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Ciudad Real
Este 10 de abril, Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, es un buen momento para reflexionar sobre el papel clave que juega la innovación en ámbitos como el turismo. En Ciudad Real, la incorporación de recursos tecnológicos a las visitas culturales está transformando la forma de conocer el patrimonio, haciendo las experiencias más inmersivas, participativas y accesibles.
La tecnología actúa además como un puente para la inclusión, permitiendo que personas con discapacidades sensoriales o motoras puedan disfrutar de contenidos táctiles, auditivos y visuales. Y aunque muchas veces se asocia lo interactivo al turismo familiar y a los más pequeños, lo cierto es que también son los adultos quienes más disfrutan de estas propuestas.
En la capital y la provincia existen numerosos ejemplos de turismo interactivo que merece la pena descubrir.
El Museo del Quijote y su gran sorpresa audiovisual
Uno de los espacios más destacados es el Museo del Quijote. Una visita que no incluye la sala del audiovisual queda incompleta. Más allá de sus fondos expositivos, el museo sorprende con recursos tecnológicos como la recreación de Miguel de Cervantes mediante una técnica de projection mapping sobre busto, que genera la sensación de que el autor aparece de forma casi mágica sentado ante un escritorio.
Pero el gran 'truco' llega cada hora en punto, cuando el visitante accede a una antigua bodega del edificio reconvertida en escenario audiovisual. Allí se recrea la imprenta donde se editó por primera vez Don Quijote de la Mancha en 1605, con prensas, cajones tipográficos y pliegos de papel, acompañados por un cuidado espectáculo de luces y la narración profesional que explica el nacimiento de la novela. La experiencia culmina en una sala contigua con una proyección a doble pantalla, ambientada como la biblioteca de Alonso Quijano, que ofrece un resumen audiovisual de la obra cargado de sensibilidad y buen gusto.
Ruta virtual de la Batalla de Alarcos
Otro ejemplo de turismo tecnológico es la ruta virtual de la Batalla de Alarcos, que comienza en Poblete y conduce hasta el cerro del mismo nombre. A través de una aplicación móvil y códigos QR distribuidos por distintas estaciones, el visitante puede revivir los acontecimientos históricos, sus causas y el desarrollo de la batalla, con escenas animadas que muestran a los soldados en pleno combate.
Gafas de realidad virtual y realidad inmersiva en los Yacimientos
En el propio Yacimiento de Alarcos, al igual que en el Cerro de las Cabezas de Valdepeñas, se ofrecen experiencias con gafas de realidad virtual. En Alarcos, esta tecnología permite adentrarse en un poblado íbero guiado por personajes infantiles, entrar en las viviendas, forjar una espada o recorrer periodos históricos como la etapa almohade. El nivel de realismo y narración es tal que no faltan las anécdotas de visitantes emocionados tras quitarse las gafas. Para disfrutar de esta experiencia es necesario consultar la disponibilidad a través de la Red Arqueológica, ya que actualmente el centro de interpretación se encuentra en obras.
El Mirador de los Maares
Siguiendo con el contexto volcánico del Geoparque Volcanes de Calatrava, Poblete ofrece otra parada imprescindible: el Mirador de los Maares, ubicado en la ermita de San Isidro, sobre el volcán del Cabezo del Rey. Allí, una maqueta y varios paneles interactivos con códigos QR permiten visualizar en el propio móvil cómo era el paisaje cuando los volcanes estaban activos, con recreaciones en movimiento que incluso hacen vibrar el dispositivo.
Piedrabuena y la Sandbox de realidad aumentada
También en clave volcánica, Piedrabuena cuenta con un novedoso recurso instalado en la antigua Plaza de Toros, el castillo: una Sandbox de Realidad Aumentada o “Caja de Arena”. Este dispositivo combina arena real, sensores de profundidad y proyección cenital para crear mapas topográficos interactivos. El usuario puede modelar montañas, ríos o volcanes con las manos y provocar efectos como lluvia o erupciones volcánicas. Una experiencia tan educativa como sorprendente, pensada para el disfrute de pequeños y mayores.
Pantallas táctiles interactivas para descubrir Ciudad Real
Por último, Ciudad Real ha incorporado en los últimos tiempos pantallas táctiles interactivas que facilitan la información turística. Una de ellas está situada junto a la Oficina de Turismo, en los bajos del Ayuntamiento, y otra en el Museo Elisa Cendrero, en la calle Toledo. Estas pantallas permiten incluso diseñar rutas personalizadas mediante inteligencia artificial, una herramienta especialmente útil para visitantes, pero también para los propios vecinos que quieren redescubrir su ciudad.
El turismo interactivo es ya una realidad en Ciudad Real, una forma diferente y emocionante de acercarse a la historia, la cultura y el paisaje de la provincia. La invitación queda abierta a descubrir estos recursos… y a compartir en redes sociales aquellos que, a juicio de los visitantes, no deberían perderse.




