Afas, Ceres y Kirira
La firma de opinión del director del Común de La Mancha, Jaime Quevedo

Firma de opinión | Afas, Ceres y Kirira
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Ciudad Real
Podría haber titulado esta columna con alguna referencia al compromiso social como eje de las vidas de tantas y tantas personas que nos sirven de ejemplo. Sin embargo, la simple enumeración de estos tres acrónimos provoca ese efecto de llevarnos en volandas a los pilares sobre los que debería asentarse cualquier sociedad que se quiera definir como moderna y civilizada. Por distintas y felices circunstancias, he tenido la oportunidad de volver a acercarme a la labor que realizan Afas, Ceres y Kirira, y, en verdad, no puedo hacer otra cosa que descubrirme ante la pujanza de tres organizaciones que sitúan a Tomelloso como modelo del tercer sector tanto en España como internacionalmente. Al frente de ellas hay tres nombres propios muy claros y reconocibles: Luis Perales, Antonia Valverde y Estrella Giménez Buiza; pero también, y esto es lo más importante, unos equipos de profesionales y unos grupos de infalibles voluntarios que alientan y garantizan la pervivencia de una labor social impagable.
Afas cumplirá el año que viene cinco décadas de lucha y permanente avance en favor de la inclusión de las personas con discapacidad intelectual. En este tiempo ha pasado de cinco usuarios y dos cuidadoras voluntarias a prestar atención y apoyo a más de 1.400 personas con una plantilla de más de 320 profesionales. Sus servicios de todo tipo crecen y se extienden desde Tomelloso a Socuéllamos, Argamasilla de Alba, La Solana, Alcázar y Bolaños. Por si fuera poco, acaba de celebrar con gran éxito el llamado I Certamen Cultural Inclusivo con más de 400 obras de pintura presentadas.
No le va a la zaga Ceres, la fundación que preside Antonia Valverde, cuyo estilo propio la ha conducido a ser puntera en la prestación de servicios sociales con una visión moderna y de gran calidad. Camino de su 30º aniversario, abarca áreas como adicciones, formación y empleo, igualdad y diversidad, prevención, dependencia, daño cerebral, recurso habitacional y salud mental, así como sueña con ampliar la atención a nuestros mayores con un modelo tan innovador como identificable con el particular sello de Ceres.
El alma de Kirira es Estrella Giménez Buiza, justamente distinguida hace bien poco con el Premio Alumni a la Solidaridad de la UCLM. Conozco su labor desde que la empezó hace más de dos décadas y es impresionante lo que ha conseguido en su lucha contra la mutilación genital y el matrimonio forzado en Kenia. Tres de sus alumnas, Purity, Hellen y Sophie, visitaron Tomelloso hace muy poco. Ante ellas, Kirira se cura de cualquier incomprensión y renueva el ánimo para seguir ganando un futuro mejor para todos.




