El periodista Pedro Piqueras recibe la Medalla de Oro de la Provincia de Albacete
La Medalla de Oro es el máximo reconocimiento que concede la institución provincial y se otorga únicamente en ocasiones excepcionales
Albacete
Su concesión a Pedro Piqueras fue aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos en el Pleno del 18 de enero de 2024, a propuesta del presidente de la Diputación, Santi Cabañero, reconociendo así una trayectoria profesional de más de cinco décadas vinculada al rigor informativo, al compromiso con la verdad y a la cercanía con la ciudadanía.
La Diputación distingue con esta Medalla la contribución de Pedro Piqueras al periodismo español, así como su papel como referente de una forma de comunicar basada en la responsabilidad, la serenidad y el respeto a los hechos.
El periodista Pedro Piqueras recibe la Medalla de Oro, de Honor y Gratitud de la Provincia de Albacete
A lo largo de más de 50 años de trayectoria en medios como prensa escrita, radio y televisión, el periodista ha sido una de las voces más reconocibles del panorama informativo nacional, acercando a millones de personas la actualidad diaria con un estilo marcado por la claridad, la credibilidad y la empatía.
Junto a su dimensión profesional, la institución subraya su estrecho vínculo con la provincia de Albacete, que ha llevado siempre consigo, proyectando su identidad y contribuyendo a dar visibilidad a su realidad, su cultura y su gente.
La radiografía que le hace Manuel Campo Vidal
"Cuando a Pedro Piqueras le encomendaron la dirección y presentación del Telediario 2 de TVE, la directora general, Pilar Miró, lo llamó a su despacho para comunicárselo y de paso decirle algo esencial:
"Pedro, la cámara no solo fotografía; también radiografía".
A tener muy en cuenta; y más viniendo de una brillante cineasta como ella.
La fotografía muestra el aspecto exterior de una persona; la radiografía revela lo que hay en su interior. Así que décadas frente a la cámara elaboran un escrutinio inapelable sobre la condición de una persona. Y las miles de radiografías acumuladas de Pedro Piqueras informan de que estamos ante un personaje honesto y cabal por encima de todo. De no ser así, ya hubiéramos tenido noticia visual desde hace años.
Pedro es honestidad y serenidad. Ambas virtudes muy destacadas. Con ese bagaje personal, unido a su preparación profesional, ha contado las noticias durante años esquivando la polarización y la tentación de plegarse al poder de turno. Cambiaron los gobiernos varias veces, pero Pedro seguía allí, o reaparecía; reaparecía porque todas las historias de éxito también han tenido en su trayecto curvas peligrosas y vías de servicio complementarias a las que en algún momento había que incorporarse para no ser arrollado por los desafiantes camiones sin frenos de la voluntad de control de los medios de comunicación.
Tiene Pedro además una vocación de defensa de sus orígenes que también comparto plenamente. El poeta catalán Joan Salvat-Papasseit escribió unos versos, que cantó Raimón en época de la dictadura, bien elocuentes:
"El que pierde los orígenes, pierde la identidad".
Así que nuestro amigo Piqueras sacó Albacete y la Mancha a relucir tantas veces como tuvo ocasión y siempre habló con orgullo de su tierra. Cuando salió de su ciudad y llegó a Madrid, confiesa que nada más aterrizar y tomar medidas de lo que veía e intuía se dijo a sí mismo:
"Yo de aquí no me marcho".
Muchos dicen y hacen lo mismo, y en su derecho están, pero olvidan de donde vienen. Pedro no. Fue muy lejos, pero siempre recordó su casa, su gente... y sufrió, cuando tocó sufrir, con el Albacete Balompié.
Pudo ser músico de cierto éxito, pero prefirió el periodismo. Ayudó con su trabajo a sosegar a un país con baja autoestima al que le cuesta reconocer su realidad positiva.
Lo perdimos, por su jubilación, en esa tarea de domesticar día tras día los exabruptos que destila una política con más zafiedad que ingenio. Lo conservamos por fortuna en apariciones múltiples donde le escuchamos hablar con la misma honestidad y serenidad de siempre, pero con una palabra acaso más libre y comprometida en favor de una España democrática, justa y respetuosa con el sistema constitucional que fuimos capaces de construir y que debemos preservar".
DISCURSO
El periodista Pedro Piqueras recibió este martes la Medalla de Gratitud concedida por la Diputación de Albacete en un acto cargado de emoción, memoria personal y reflexión social. Visiblemente agradecido, el comunicador reivindicó el consenso político, la educación en la vida pública y el periodismo riguroso, al tiempo que subrayó el papel determinante que Albacete y su provincia han tenido en su vida personal y profesional.
“Aunque la medalla se llame de gratitud, el agradecido soy yo”, afirmó Piqueras, quien reconoció que nunca había pensado recibir un reconocimiento de este tipo.
El periodista agradeció especialmente que todos los grupos políticos de la Diputación respaldaran la concesión del galardón. “Me gusta el consenso y creo que es posible. Podemos entendernos, pensemos lo que pensemos”, señaló, defendiendo la convivencia desde el respeto y la empatía.
Defensa del rigor periodístico y crítica a la crispación
Durante su intervención, Piqueras alertó del avance de la desinformación y de la necesidad de “reconquistar el periodismo de rigor”, una tarea que —dijo— no solo corresponde a los periodistas, sino al conjunto de la ciudadanía. “La verdad absoluta nunca está en nuestras manos, pero tenemos que luchar contra la mentira”, advirtió.
El veterano profesional también fue crítico con el aumento del insulto y la degradación del debate público, especialmente en las instituciones:
“No debemos soportar que en el Parlamento se insulten de esa manera. La educación no sobra, ni siquiera entre amigos”.
En este sentido, apeló a la responsabilidad social de políticos y comunicadores, subrayando su influencia en las generaciones jóvenes.
Una vida dedicada al periodismo
Piqueras repasó brevemente su trayectoria profesional y recordó a figuras clave como Jesús Hermida, a quien definió como su gran maestro, así como a Pilar Miró y a quienes confiaron en él a lo largo de su carrera. “He tenido una profesión que adoro. He sido feliz ejerciéndola”, afirmó.
Comparó el retiro de los informativos con la retirada de los toreros: “Puedes dejar de salir a diario, pero nunca dejas de ser periodista. Siempre caminamos como periodistas”.
Albacete como raíz y cimiento vital
Uno de los momentos más emotivos del discurso llegó cuando Piqueras habló de su familia y de sus profundas raíces albaceteñas. Recordó a sus padres, a sus abuelos —procedentes de Chinchilla, Alpera y Barrax— y a sus amigos, a quienes atribuyó haberle mantenido “con los pies en la tierra” durante décadas de vida profesional en Madrid.
“Todo eso es Albacete para mí. Mis amigos, mi familia, la gente por la calle. Siempre me han tratado maravillosamente”.
La Feria de Albacete, un eje vital
El periodista no dejó pasar la oportunidad de ensalzar la Feria de Albacete, que definió como “la mejor de España, y quizá del mundo”. Confesó que mide su vida “por ferias” y recordó anécdotas de la infancia, los primeros amores y los grandes momentos compartidos en el recinto ferial.
“Es una feria abierta, donde no hace falta pertenecer a ninguna caseta para disfrutarla. Eso la hace única”.
En el tramo final de su discurso, Piqueras lanzó un mensaje que resume su filosofía vital:
“Nuestro paso por la vida debe dejar un legado. No empeorar las cosas, sino mejorarlas”.
Agradeció nuevamente la Medalla de Gratitud, que aseguró llevar “con todo el honor del mundo”, y confesó que este reconocimiento supone un nuevo estímulo para seguir siendo fiel a sus valores y a la imagen de su tierra.
“No me gustaría nunca imaginar a mis paisanos avergonzados de mí. Esta medalla es un motivo más para intentar no defraudar”.
El periodista cerró su intervención con un mensaje sincero sobre la profesión:
“Los periodistas rigurosos queremos contar la verdad, pero también queremos que nos quieran. Y sentir hoy ese cariño es lo más importante”.
TRAYECTORIA
Tal y como establece el Reglamento de Honores y Distinciones, esta Medalla distingue a aquellas personas cuya labor alcanza relevancia nacional y contribuye, al mismo tiempo, a enaltecer el nombre de la provincia.
En este sentido, la figura de Pedro Piqueras se suma a un palmarés que reconoce trayectorias diversas pero unidas por un denominador común: haber contribuido, desde distintos ámbitos, a proyectar Albacete y a hacerlo crecer.
Desde la aprobación en pleno, la institución ha trabajado para adaptar la fecha de entrega a la agenda del periodista, haciendo posible la celebración de este acto en el que estará acompañado por familiares, amistades, compañeros y compañeras de profesión, así como representantes institucionales y de la sociedad albacetense.
El Claustro de La Asunción acoge así un acto que reune a distintas generaciones y ámbitos en torno a la figura de Pedro Piqueras, en reconocimiento a una trayectoria que ha trascendido lo profesional para convertirse en motivo de orgullo colectivo para toda la provincia.