El verano en los pueblos
Comentario de opinión del economista y asesor de empresas, Doroteo González

Palencia
En no pocas ocasiones se ha fomentado el argumento de que ir al pueblo de vacaciones es veraneo low cost, quién sabe si por incertidumbres en la economía personal aceptando un turismo vintage como alternativa a la que agarrarse. Personas que si se las diera a elegir entre Isla Mauricio o Tierra de Campos, por poner solo un ejemplo, revelarían no dudar un segundo en elegir el oriente africano salvo por miedo a volar.
Otras gentes, sin embargo, han modernizado las que antes fueron viviendas familiares quizás por gusto quizás por superar el recuerdo de aquellos fríos de la infancia, conscientes de ubicarse en zonas despobladas convertidas ahora en dolorosas heridas del paisaje, descuidadas desde lo público sin servicios médicos sin ferrocarril o líneas de autobús y sin oficinas bancarias.
Llegará septiembre y probablemente sofocará las esperanzas veraniegas porque nadie se queda a vivir donde no vive nadie.
Buena semana.




