El Tubos Aranda se condena en el derbi tras una desastrosa primera parte (28-24)
El duelo provincial quedó decantado a favor de San Pablo Burgos tras los primeros 30 minutos (16-8) La fe en la remontada no se consumó en la reanudación dejando la segunda derrota de la temporada para los de Mariano Ortega. Fuera de puestos de fase por el título, el próximo fin de semana Zarautz visitará el Príncipe de Asturias
imagen del duelo del Tubos Aranda en El Plantío en el derbi ante San Pablo
Aranda de Duero
Derrota del Tubos Aranda en El Plantío. El derbi duró apenas 18 minutos. Hubo amagos de reacción amarilla tras el gran arranque en defensa de San Pablo, pero todo fue un espejismo. Sin reacción en ataque, las precipitaciones y los errores hicieron cada vez más pequeño el brazo amarillo. Con la moral tocada fue tremendamente complicado dar la vuelta al partido. Justa derrota a pesar de una reacción que no se produjo en la reanudación (28-24)
Arranque con señas de identidad claras por parte de ambas escuadras. Las defensas ganan partidos y a eso se aferró Burgos. La intensidad de los de Nacho González se impuso a la creatividad en ataque de los de Mariano Ortega durante los primeros minutos (7-4) Pero un derbi es un derbi con multitud de alternativas y eso buscaba el Tubos Aranda que reaccionó para acercarse a la mínima expresión (7-6)
Mediado el primer acto en el 40x20 comenzó a decantarse la balanza para los capitalinos. Sin una defensa férrea, precipitaciones y erróneos en ataque el duelo comenzó a decantarse del lado burgalés. Elocuente el resultado a falta de cinco minutos para el descanso, 15-8. A los vestuarios el derbi quedaría sentenciado con 16-8 para un San Pablo Burgos mucho más intenso.
Reacción incompleta
Había que reaccionar y al menos en eso cumplió las escuadra ribereña para acercarse a cuatro goles tras un buen arranque en la segunda mitad. Con todo, solo un milagro podía evitar lo inevitable, la victoria burgalesa. Pero, la confianza en el triunfo de los de González y aquello de no tener nada perdido por parte de los arandinos armó el espejismo (20-17) Y le dio alas para creer en la remontado con dos balones para haber propiciado el empate (22-21) Algo podía suceder.
Pero no hubo manera, la ansiedad por culminar la reacción y la precipitación dio vida a un San Pablo que, contra las cuerdas, no iba a desaprovechar la oportunidad. Así, a falta de cinco minutos (26-22) volvió a abrir brecha para jugar con el desgaste físico de su rival y cerrar el choque.
Tristeza final para un equipo dividido entre el error y la precipitación y una fe incompleta de un equipo que tiene que seguir creciendo para poder afrontar duelos de esta índole. Final, 28-24.