Ocio y cultura

Comer, hablar, pensar, evolucionar...

Una exposición del Instituto de la Lengua que puede verse en la Casa de Cultura de Aranda muestra cómo la dieta del ser humano ha influido en su evolución biológica e intelectual

Exposición "La dieta y el lenguaje" en la Casa de Cultura de Aranda / Imagen facilitada

Aranda de Duero

La Casa de Cultura de Aranda acoge durante este verano la exposición "El lenguaje y la dieta", que se centra en la importancia de la alimentación en la historia del ser humano como factor determinante en su desarrollo biológice e intelectual. Se trata de un montaje expositivo promovido por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua con la colaboración del Museo de la Evolución Humana (MEH) de Burgos que lleva a primer plano la importancia que la alimentación ha tenido en el proceso de humanización. La exposición se articula en torno a una serie de paneles que detallan cómo ha sido el proceso evolutivo y su sucesiva transformación desde la aparición de los homínidos ,prestando atención también a los distintos recetarios y su trasmisión oral y escrita. La muestra se acerca al concepto de la evolución experimentado por la dieta humana a lo largo de la historia.

La primera evidencia de una compilación de recetas conocida data del 1.600 a. C y se localiza en Babilonia. También en la Antigua Grecia existen referencias de recetarios, aunque no se han conservado. De la cultura romana existen múltiples referencias como el famoso libro de recetas De re coquinaria, escrito por Marco Gavio Apicio. Este libro ofrece trucos para la conservación de alimentos como el pescado o las ostras, o consejos para aromatizar el vino. En la cocina española, el Libre del Sent Soví (1324)está considerado uno de sus recetarios más antiguos. Estos recetarios forman parte de la cultura popular de una comunidad y permiten advertir las posibles variaciones que se registran en el seno de un grupo social de mayor o menor tamaño.

El tratamiento que la prensa escrita y los medios de comunicación aportan a este proceso evolutivo encuentra también reflejo en ‘El lenguaje y la dieta’, que incorpora en sus elementos gráficos una serie de hipotéticos menús que reflejan distintos tipos de alimentos y sus modos de preparación en distintos momentos de la historia.

La muestra recoge el paso de una alimentación basada en frutos y pequeños insectos a una dieta en la que se incluyó la carne y otros alimentos. En este punto, podemos decir que el ser humano es una especie omnívora con dentición que se adapta a su función. Y es que las especies del género Homo ya poseían una alimentación variada formada por diferentes tipos de alimentos. No obstante, es el Homo Sapiens el que tiene un acceso mayoritario a todo tipo de recursos alimenticios como aves, moluscos, peces, grandes mamíferos y diferentes tipos de vegetales. El ser humano también ha mejorado su método de consumo de los alimentos mediante el proceso de su cocinado. El uso del fuego supuso un antes y un después en el procesado y consumo de los alimentos; esta circunstancia representó un avance en la eliminación de elementos patógenos, mejorando su salubridad y limitando y evitando las intoxicaciones alimenticias.

Este proyecto expositivo habla también de la alimentación en la historia de la humanidad y de su realidad actual, de cómo el ser humano ha ido variando su dieta deforma paralela y complementaria a su evolución como ser humano que vive en sociedad y que pasa de recolectar y ‘carroñear’ alimentos a someter a los alimentos aun sistema de procesado en la cocina. Este proceso permite obtener de los productos nuevas sensaciones, convirtiendo una mera necesidad de supervivencia en un ‘placer’ para los sentidos.

La exposición se puede ver en la Casa de Cultura de Aranda de Duero en horario de 8.30 a 14.30 horas. Permanecerá abierta al público hasta el próximo 25 de agosto.