“Hay que dejarlo todo en la pista; es lo que me han inculcado desde pequeño aquí”
El Tubos Aranda recibe este sábado a Antequera (21 horas) con el debut 'profesional' de un Diego Yáñez ilusionado y motivado
Diego Yáñez / Cadena SER
Aranda de Duero
Si el Tubos Aranda pretendía tener un técnico carismático y motivador que reemplazara a Mariano Ortega tras su destitución, desde luego ya lo ha encontrado. A falta de ver lo que realmente importa -resultados-, Diego Yáñez no tiene experiencia en un gran banquillo pero, además de ser de casa, le sobran ganas, ilusión, y sabe transmitir lo más importante: qué es el Villa de Aranda. Sobre todo porque dejarlo todo en la pista es, como él dice, “lo que me han inculcado aquí desde pequeño”. "El vestuario está trabajando mejor, animados, contentos, y con muchas ganas. El trabajo ha sido un poco sobre el rival, de estudio. Yo no voy a cambiar mi estilo; agresivo, intenso y a morir. Estamos en un club en el que hay que arrimar el hombro, somos un club de base, con gente aquí que da por el club todo y de forma altruista, y hay que darlo todo", reiteraba este jueves en la previa.
Apenas lleva unos entrenamientos y desde luego no es suficiente como para que se pueda ver su modelo ya sobre la pista, pero también es probable que lo más urgente para la plantilla amarilla en el duelo ante Antequera este sábado (21 horas) sea reforzar lo psicológico: ayuda a ganar partidos. Quizás ahí, en la herida emocional, intentarán hurgar los andaluces. Pero el plan de choque de Diego parece bueno, porque su espíritu de entrega contagia de primeras.
Enfrente, un rival como Antequera con un empate y una derrota como bagaje, y un viejo conocido en sus filas: Nico López. A nivel de sensaciones su estreno no ha sido malo, pero esta salida supone también mucho para los andaluces, que tratarán de resarcirse de su último resultado.
Futuro
Sobre el futuro del Tubos Aranda en cuanto a banquillo se refiere, la posibilidad de que Yáñez siga al frente no se esconde. Y en caso de que se le ofrezca continuidad por resultados e imagen, dice estar sobradamente preparado. "Soy una persona ambiciosa y me gustaría coger el reto y tirar para adelante con trabajo; sería un sueño. Pase lo que pase, el tiempo que dure esto yo lo voy a disfrutar, y voy a trabajar sin parar", asevera, entendiendo que "la afición es exigente porque sabe de balonmano y nos va a apretar al máximo". Y es que como dice el nuevo técnico de la primera plantilla, "nervios solo tengo un 10%", porque el resto "es darle caña y dejarlo todo en la pista".