Mucho Benidorm para un Tubos Aranda en construcción
Los amarillos caen en la Copa del Rey (24-28) con precipitación y falta de eficacia a puerta, pero la mente puesta en el sábado, donde realmente se antoja imprescindible el triunfo

Lance del choque / Cadena SER

Aranda de Duero
El Tubos Aranda Villa de Aranda caía frente a Benidorm y se despedía de la Copa del Rey para centrarse en lo realmente importante, la liga, y más ante la imperiosa necesidad de salir de una situación compleja con un nuevo técnico en el banquillo, que se espera pueda colaborar en esa premisa. Cuestiones que corregir, evidentemente, en un partido donde nuevamente la precipitación o la falta de eficacia condenaron ante un equipo de superior categoría pero que dio la impresión por momentos de no poner todo sobre la pista.
Los dos equipos parejos en los primeros minutos, fundamentalmente en los desaciertos en ataque que pusieron igualdad en el marcador (5-5). Eso sí, Aranda no llegó a estar por delante y pecó un mal ecuador en el primer tiempo, con varias acciones desafortunadas y falta de entendimiento que lastró al equipo ante un Benidorm que, sin pasar rodillo, se fue de tres (5-8). Tiempo muerto de Márquez y lucha para no irse del partido.
Tras varios ataques fallidos y un siete metros errado, una gran parada de Magnol sostuvo a los amarillos, que mantuvieron la distancia pero no supieron aprovechar sus opciones para recortar distancias. Gracias a una buena recuperación a falta de 30”, Benidorm no se fue de cuatro al descanso, si bien la sensación era de un buen ASOBAL que no estaba poniendo toda la carne en el asador.
Por fases
Márquez, que pedía más tranquilidad a los jugadores en muchas fases del partido, trató de reactivar a los suyos en el vestuario para una segunda parte que podía ser accesible sin fallos de por medio. Pero precisamente el mal inicio en el segundo tiempo fue lo que acabó por dinamitar el partido para los amarillos, que por mala fortuna o nulo acierto, se quedaron a cinco goles (12-17) de su rival. A pesar de algún atisbo de reacción, la nueva falta de acierto primero y las inconcebibles decisiones arbitrales que encendieron al pabellón después, hicieron difícil mejorar el resultado.
Lo más destacado del lado amarillo, Arnau y Enebral, que sostuvieron a un equipo que en lo positivo, más allá de maquillar el resultado (24-28) se erigió para lograr un buen final de partido que, al menos, señala el camino para el choque donde realmente el triunfo es necesario, por lo deportivo, pero también lo moral. El sábado Oviedo visita el Santiago Manguán. El verdadero estreno para un Javier Márquez que sigue detectando lo que falta a un equipo que quiere agradar -y ganar- de una vez.

Jorge Alvarado
Periodista. Responsable Digital de la SER en Aranda. Presentador de Hoy por Hoy Peñafiel y El Banquillo...




