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¡Aranda, siempre victoriosa!

Tubos Aranda se lleva el derbi ante Burgos (27-26) y confirma su gran estado de forma

El pabellón vibró con el final de partido / Cadena SER

Aranda de Duero

Ambiente, rivalidad, tensión, emoción… O llámenlo derbi. Porque Tubos Aranda y Burgos ofrecieron un partido en el que hasta los miembros de Protección Civil estuvieron enchufados. Mucha igualdad y una nueva muestra de entrega de un cuadro, el amarillo, que sigue demostrando su crecimiento, y estuvo muy acertado en portería.

El choque comenzó con un Burgos más acertado que quiso imponer su filosofía (0-2) ante un cuadro, el local, que supo crecerse para dar la vuelta al marcador y poner distancia (9-5), con una portería muy acertada y una defensa que dio un buen nivel. Tiempo muerto de Roy y la sensación de que los amarillos estaban comandando y liderando el partido. Le vino bien la reflexión a los capitalinos, que aunque recortaron, no lograron igualar el ímpetu local, marchándose al descanso 14-12.

¡Vaya final!

Todo quedaba para un segundo tiempo de mucha tensión, con decisiones arbitrales rigurosas incluidas (esto es un derbi, también tiene que haber), y un Tubos Aranda que aunque comenzó fuerte y ampliando distancia, vio cómo su rival igualaba el electrónico.

A partir de ahí, mucha emoción, un gran trabajo anotador de Arnau y Berbel en ataque, buena defensa, y dos fallos de los capitalinos en siete metros brindaron una ventaja mínima para los locales a falta de seis minutos (25-23). Tiempo muerto y a planificar el que podía ser el golpe definitivo. Ahí se produjo un fuerte golpe para Barceló que dejó mudo al pabellón; antes Ivanov se había tenido que retirar sin poder apoyar el pie. Gol de Arnau y parada de Pau. Pintaba bien, pero dos ataques bien defendidos y los dos minutos a Mejías dejaban a falta de 3’ a Burgos a un gol (26-25).

Dos minutos de infarto

Podía pasar cualquier cosa. Ataque de Burgos fallido. Y ahí estaba el partido. Un minuto para el final. Tiempo muerto. Dos minutos a jugador de Burgos; siete metros de Berbel y dentro (27-25). Ya no se escapaba el partido, aunque anotaran los rivales. El derbi se quedaba en casa, y lo que es mejor, estos dos puntos saben a mucho más.