La información, el poder y la vida
Una reflexión en voz alta de Elena Lastra

La información, el poder y la vida
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Aranda de Duero
Nunca me he acabado de sentir identificada con el aforismo periodístico que dice que noticia es aquello que el poder no quiere que se sepa. En primer lugar porque sugiere que el poder siempre quiere maniobrar de forma oculta y por tanto hay un conflicto perpetuo con quienes queremos contar la realidad. No creo que sea así. Algún día será momento de defender el buen ejercicio de poder como uno de los mayores servicios que se pueden hacer a la comunidad. Desde esa perspectiva es posible, incluso conveniente, que autoridad y periodismo estén en sintonía cuando se trata de defender el bien común. Pero volviendo a la frase de inicio, lo que más me incomoda es que define la identidad del periodismo en referencia al poder, lo que supone una visión raquítica y alicorta de esta maravillosa tarea de informar. Porque, con ser relevante, el control y vigilancia del poder es solo una parte de la función del periodismo.
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Periodismo es contar la vida. Y es cierto que para ello hay que sacar a la luz acontecimientos, existencias e historias escondidas, pero no siempre porque el poder no quiere que se vean. Hay vida que se oculta porque de tanto mirarla se ha vuelto invisible, o porque no grita, o porque en su humildad cotidiana se ha olvidado de reivindicarse, o hemos sido el resto de la sociedad quienes hemos decidido mirar para otro lado o despreciarla. Por eso hay periodismo en historias vitales de personas anónimas que superan sufrimientos y dificultades, o que se ponen al servicio de la comunidad sin pedir nada a cambio, o que confían de tal manera en el futuro que se dejan los días en mejorar nuestro mundo desde la ciencia o desde las artes. Hay periodismo en la vida de pueblos de pocas decenas de habitantes que han encontrado una semilla de futuro en trabajar unidos sin tirar la toalla. Hay periodismo en proyectos empresariales innovadores, disruptivos, en los que pocos creen, pero traen esperanza. Hay periodismo en el sufrimiento que nos causamos unos seres humanos a otros, con violencia, desprecios o prejuicios; pero también en el consuelo que nos sabemos proporcionar, en quienes cuidan con mimo y ternura y quienes lo hacen con ciencia y racionalidad, pero en ambos casos con entrega de su vida.
Y esas vidas, que al poder ni le van ni le vienen, también son noticia. Porque ellas nos sirven de espejo para reconocernos como sociedad y como seres humanos, para abrirnos más allá de nuestro ombligo, hacer crecer nuestros horizontes vitales, aprender que el mundo se abre más allá de nuestra piel, aunque también nuestra piel y lo que recubre forma parte de este mundo.
Por eso el periodismo tiene un campo de trabajo infinito en su labor de buscar y revelar la vida, que cada día renace en miles de manifestaciones de lucha, de esperanza, de derrota, de creatividad, de herida o de solidaridad. Manifestaciones de humanidad.
Y sí, periodismo también es contar aquello que el poder no quiere que se sepa.

Elena Lastra
Redactora jefe de la Cadena SER en Aranda y presentadora de 'Hoy por Hoy Aranda'




