25 años del verano más trágico de la historia reciente de la provincia
La Memoria de Soria nos recuerda el accidente de Golmayo, el atentado de ETA en Ágreda y el incendio del Izana

La Memoria de Soria 7 de julio (Quique G. Garcés) - 25 años del verano más trágico de la historia reciente de la provincia
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Soria
La Memoria de Soria ha sumado un nuevo capítulo en el repaso semanal a la historia de nuestra provincia, en la última cita de la temporada ante un verano en el que, y en torno ha ello gira esta entrega, se cumplen 25 años de uno de los estíos más recordados por diferentes y tristes motivos. Como nos ha ‘refrescado’ Enrique García Garcés, en aquel verano del año 2000 se nos juntaron en Soria el terrible accidente de tráfico en Golmayo, con 28 fallecidos, muchos de ellos niños; el atentado con coche-bomba de ETA en la casa-cuartel de Ágreda; y el incendio del Izana, que arrasó 2.500 hectáreas. Difícil olvidar un estío tan convulso informativamente hablando. Trágico, es la palabra más adecuada para definirlo.
Accidente mortal
Fue el 6 de julio de 2000 cuando tuvo lugar el accidente que conmocionó a España y que Soria nunca olvidará. 28 personas fallecieron en la colisión entre un autobús y un camión, muy cerca del linde que separa Golmayo con la capital soriana. El siniestro se producía en la N-122, y se llevaba la vida de 6 adultos y 22 adolescentes, naturales de Viladecans y Ripollet (provincia de Barcelona), y que tenían como destino la localidad de La Aguilera, en Aranda de Duero, para sus vacaciones. Una tragedia que nunca podrá olvidarse y que sigue doliendo como el primer día.
Procedían de los colegios de Sant Esteve, de Ripollet, y Modolell, de Viladecans, localidades cercanas a Barcelona, en un viaje que los llevaba a un campamento de verano de los Hermanos de San Gabriel (Gabrielistas), en el vecino municipio burgalés de Aranda de Duero.
Recapitulando la sucesión de acontecimientos, las informaciones publicadas recogen que el camión circulaba por la N-122, sentido a Soria, a velocidad reglamentaria, 81 km/h, que incluso se había reducido al afrontar una pequeña pendiente de la carretera. El autobús aceleró hasta sobrepasar los 90 km/h y lo hacía junto a la línea de separación de carriles. El móvil del acompañante del conductor del camión emitió dos o tres tonos, lo que podría haber provocado la distracción del camionero en el momento en el que debía trazar la curva. El camión siguió en línea recta y recorrió en dos segundos cerca de 45 metros, lo que produjo el choque con el autobús que transportaba a los escolares, al invadir el carril contrario. Todo esto, según el informe del centro Zaragoza, experto en informes de accidentes de tráfico.
Al año siguiente del siniestro, en 2001, coincidiendo con el aniversario del accidente se colocó un monolito cercano al lugar del accidente con el siguiente texto: “Ripollet y Viladecans en agradecimiento al pueblo de Soria por su ayuda y solidaridad en memoria de las víctimas que perdieron la vida en el accidente de Golmayo el 6 de julio de 2000”.
Y un fragmento de un poema de Gustavo Adolfo Bécquer que dice:
“Podrá nublarse el sol eternamente:
podrá secarse en un instante el mar;
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal
¡todo sucederá ¡podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en nosotros podrá apagarse
la llama de vuestro amor”
Dos años después, el 9 de noviembre de 2002 el juzgado de primera instancia número 1 de Soria dictaba sentencia, declarando culpable al conductor del camión. Sin embargo, mucha gente desconoce que esa sentencia fue apelada ante la audiencia Provincial por los abogados del camión y se acabó dando la razón al conductor del camión y culpando al del autobús por exceso de velocidad. Esto fue llevado ante el tribunal supremo quien lo desestimó por defecto de forma.
Atentado terrorista
El segundo capítulo de este verano convulso en la provincia de Soria tuvo lugar el 16 de julio. La banda terrorista ETA hacía estallar un coche bomba con 30 kilos de explosivos junto al Cuartel de la Guardia Civil de Ágreda. Fue a las 14:40 de la tarde.
El atentado provoca heridas a Estrella Ruiz, esposa de un guardia civil y que acababa de salir de trabajar e iba a reunirse a comer con su familia. Le salvó la vida la presencia de un remolque en la acera, que pudo frenar la metralla de la explosión. Aun así, tuvo que ser operada hasta en seis ocasiones veces de la pierna.
El hecho de que el atentado fuese a la hora de comer fue clave para que no hubiese más víctimas, ya que es una zona que era frecuentada para acudir a la piscina municipal de la villa. Al día siguiente, acudieron los entonces ministros Mayor Oreja y Jesús Posada a la condena por el atentado.
Fuego devastador
El tercer gran evento del trágico verano fue en forma de fuego. Fue ya expirando el verano, el 25 de agosto, cuando un incendio arrasó 2.455 hectáreas en la Comarca del Río Izana. Tuvo su inicio en el entorno de Matamala de Almazán, pero con una gran afección en la localidad de Tardelcuende, que incluso estuvo a punto de ser evacuada.
La comarca del Izana, en Soria, sufrió el peor incendio forestal de su historia moderna, arrasando esas cerca de 2.500 hectáreas de masa forestal. Este incendio, ocurrido a finales de agosto, afectó gravemente el paisaje y la forma de vida de varias localidades de la zona. El incendio del Izana, que se produjo en un momento de sequía y altas temperaturas, causó una gran devastación y provocó cambios significativos en la gestión de los incendios forestales en la provincia. La comarca quedó marcada por esta tragedia, que se recuerda como un punto de inflexión en la forma de afrontar los fuegos forestales en la provincia de Soria.
Aunque no hubo víctimas mortales, el incendio dejó una profunda cicatriz en la zona, afectando a su ecosistema y a la población local. La regeneración del bosque plantado tras el incendio ha sido un proceso lento y constante, con trabajos de reforestación que aún continúan un cuarto de siglo después.
Fue una noche larga, agotadora y llena de incertidumbres. Carreteras comarcales cortadas y también el ferrocarril, que esta vez no pudo funcionar por una causa más que justificada. El frente llegó a formar una línea cercana a los 7 kilómetros, un avance imparable y devorando masas de pinos, robles y encinas. Con un gran trabajo por parte de los servicios de bomberos, el fuego fue cesando, también gracias al viento, durante la jornada siguiente, aunque los rescoldos y algunos focos se mantuvieron activos durante días.
La música fue lo positivo
Aunque en el recuerdo de todos los sorianos el verano fue terrorífico, también tiene destellos brillantes, que nos llevan al plano musical, con una retahíla de grandes artistas desfilando por la ciudad de Soria en aquel año 2000.El plantel de actuaciones en el verano soriano hoy en día sería de desmayo con un cartel de grandes e indiscutibles nombres, pero fue criticadísimo en su día y, sorprendentemente, escaso de afluencia.
Pasaban por Soria Amaral + Los Enemigos (377 entradas y tuve el gusto de tener a Eva y Juan como pacientes), Luz Casal (600 entradas) , Celtas Cortos (2.000 entradas), Loquillo y los Trogloditas (535 entradas), Joaquín Sabina (1.755 entradas), Tam Tam Go (410 entradas) y la guinda de Pablo Milanés (2.000 asistentes) tocando gratuitamente en el Alto de la Dehesa (algo más de 6 millones de pesetas fue el coste de este último concierto).
Y, precisamente, así fue, un 4 de agosto de 2000 en el alto de La Dehesa llegaba por primera vez a Soria el deseado cantautor cubano Pablo Milanés para presentar su trabajo ‘Días de gloria’. Como teloneras, el dúo soriano Sara y Ana y previo al concierto la proyección del documental ‘La víspera de nuestro tiempo’ en homenaje a Antonio Machado en dos pantallas gigantes. El recuerdo de muchos sorianos en este concierto fue sin duda el intenso frío para ser agosto que hizo incluso acortar el concierto ya que la bajísima temperatura condicionaba sin duda a los virtuosos músicos del cantante cubano.

José C. San José
Palma, Mallorca, 1980. En Soria desde 1997. Licenciado en Periodismo. Disfrutando y narrando los Deportes...




