Una derrota para reflexionar
El Tubos Aranda cae de forma contundente en un muy mal partido de los ribereños, que tiene que suponer un punto de inflexión para el equipo

Lance del encuentro / @Roberto_Campill0

Logroño
Recuerdos de Valladolid. Derrota dura. Muy dura para el Tubos Aranda. No por esperar la superioridad y calidad local se puede digerir fácilmente una caída como la que tuvieron los ribereños en Logroño. En 24 minutos de la primera parte los locales ya sumaban 19 tantos en el marcador. Y acabaron con 42. Un partido donde la nota positiva volvió a estar en una afición inconmensurable que se desplazó en masa a la ciudad riojana, casi llegando a igualar a la afición local.
Primeros minutos marcados por la eficacia local ante un Aranda que se precipitó en dos ocasiones buscando la contra sin éxito (4-1). Reacción amarilla para meterse nuevamente en el partido con un Asier Iribar clave (4-3). Pero instantes después, inferioridad que dejó tocado a Aranda, y a la que se sumó la roja para Rogonovs después, entre el lógico enfado de los seguidores ribereños muy opuestos a tal decisión. Logroño seguía imponiendo su ley, con mucha efectividad en puerta. Llegó la primera exclusión local. Pero ni con esas. Logroño tuvo a Cancio excelso en puerta. No tuvo que recurrir a Ledo. Y si no, el poste dictaba sentencia. Aunque Pau comenzaba a mostrar colmillo con dos paradas, llegaba la máxima distancia local (13-7). Tiempo muerto de Javi Márquez.

Rogonovs fue expulsado a los pocos minutos / @Roberto_Campill0

Rogonovs fue expulsado a los pocos minutos / @Roberto_Campill0
Pero no dio resultado. Hasta el siguiente tiempo muerto pasaron siete minutos, en los que la diferencia pasó a ser de siete a nueve goles (19-10). Y quedaban aún seis minutos para el descanso. Una losa imposible ya de levantar. Porque la distancia aumentó aún si cabe y Logroño hizo sangre (21-11). La entrada de Vasco Teixeira dio algo de respiro a los de Márquez con tres paradas del portugués y los visitantes recortaron (23-16). Pero estaba siendo demasiado doloroso.

Afición arandina desplazada a Logroño / Cadena SER

Afición arandina desplazada a Logroño / Cadena SER
De capa caída
Y no es que la segunda parte empezara mejor. Los locales se seguían imponiendo con claridad y Aranda se estrellaba en ataque una y otra vez. Nuevamente la renta a diez goles, pero además, y para más inri en el cuadro ribereño, llegó la lesión de Kiko Pereira (y no pinta nada bien). Lo mejor que podía pasar para los visitantes es el final del partido. Tampoco a decir verdad el arbitraje estuvo al nivel. El resultado, 42-30. Un día para olvidar, y para recordar, según se mire. Para no volver a pasar por ello, y para sacar todo el orgullo y soltarlo contra Alicante. Ahí está la lucha. Y los puntos.

Jorge Alvarado
Periodista. Responsable Digital de la SER en Aranda. Presentador de Hoy por Hoy Peñafiel y El Banquillo...




