Necesarios, pero sin ambición: el análisis de los presupuestos de la Diputación de Burgos para 2026 en la tertulia "Al Abrigaño"
Manu Cereijo y Aurora Lázaro valoran el aumentan en gasto social y planes provinciales pero piden la definición de una estrategia de futuro y medidas que impulsen la vida comunitaria y el transporte público

Tertulia Al Abrigaño, con Aurora Lázaro y Manu Cereijo analizamos los presupuestos de Diputación Provincial para el año 2026
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Ribera del Duero
La Diputación provincial de Burgos acaba de aprobar los presupuestos con los que se ejecutarán los proyectos y servicios en los pueblos de menos de 20.000 habitantes durante el año 2026 y con prolongación en algunos casos en 2027.
Son 180 millones de euros los que espera gestionar la institución provincial y merece la pena recordar que entre los servicios y proyectos que funcionan con este dinero están, por ejemplo, los planes provinciales, la ayuda a domicilio, el mantenimiento de caminos, las ayudas para obras urgentes, la gestión de Clunia y multitud de subvenciones y ayudas tanto para ayuntamientos como para asociaciones de municipios de menos de 20.000 habitantes.
En Radio Aranda nos hemos acercado a estas cuentas gracias a la mirada aguda, y la experiencia como vecinos del medio rural ribereño, comprometidos en su desarrollo, de Manu Cereijo y Aurora Lázaro en la tertulia “Al Abrigaño”. Con una primera impresión que ambos comparten: destacan el incremento presupuestario, y los avances sociales, incluso el intento de solucionar problemas antiguos, pero advirtiendo la falta de un plan estratégico a largo plazo para el medio rural. “Echo en falta más ambición” advierte Cereijo. “Responden a las necesidades inmediatas, pero carecen de ambición y de una visión estratégica para el futuro”.
Entre los proyectos concretos, la propuesta de un servicio de comida itinerante para los pueblos se recibe con expectación, señalando la parte positiva de facilitar el acceso a alimentos a personas mayores o trabajadores, aunque expresaron su preocupación por el impacto que podría tener en la pequeña restauración local. Ambos plantearon la posibilidad de adaptar el modelo para que complemente a los negocios rurales en lugar de competir con ellos.
Por su parte Aurora Lázaro alabó la inclusión de una partida que reintegre a alcaldes y alcaldesas el coste económico que supone desempeñar su labor y que hasta ahora ha salido siempre de sus bolsillos. “En este aspecto han estado abandonados desde siempre” aseguraba con contundencia. “No es solo gratificar el tiempo que se emplea, sino resarcir gastos que muchas veces ponen de sus propios recursos.”
Cereijo y Lázaro también insistieron en la importancia de mejorar el transporte público, fomentar la participación social y escuchar las demandas reales de los vecinos y ayuntamientos.
La tertulia concluyó con un mensaje común: los presupuestos de la Diputación representan un paso necesario, pero el futuro del medio rural burgalés dependerá de una visión más ambiciosa. Los contertulios se comprometieron a seguir analizando la evolución de estas políticas en próximos programas, con el objetivo de mantener vivo el debate sobre el porvenir de los pueblos de la Ribera del Duero.




