Antonio Soto, el piloto del Katiuska abatido en Ágreda en la Guerra Civil, volverá a casa 87 años después de su muerte
Sus restos han sido reclamados tras exhumarse de una fosa común del cementerio de Ágreda en 2011 y permanecer 15 años en la Fundación Aranzadi

Entrevista Sara Felipe. Sobrina de Antonio Soto, aviador abatido en Ágreda en la Guerra Civil
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Soria
La historia que les traemos arranca el 24 de agosto de 1937 en plena Guerra Civil, cuando un avión ruso al servicio del ejército republicano, un Katiuska, fue abatido en el cielo de Ágreda en un combate aire - aire por un Breda italiano al servicio del bando nacional.
Sus dos aviadores fallecieron y fueron enterrados en una fosa común ubicada en el cementerio de Ágreda. En 2011 se exhumaron sus cuerpos sin que ningún familiar los reclamase. Han permanecido en la Fundación Aranzadi hasta que, el año pasado, sus sobrinos dieron con un reportaje que informaba sobre la exhumación e informaba sobre dónde estaban los restos de Antonio Soto, su tío abuelo perdido en la guerra.
Combate aire -aire
Aquel 24 de agosto el objetivo del Katiuska era bombardear el aeródromo de Soria, pero el aparato italiano le salió al paso y consiguió derribarlo a la altura de Ágreda. Perdieron la vida dos de sus tres tipulantes, Antonio Soto y Luis Gil, mientras que el más joven de ellos, el cabo ametrallador Blas Paredes, consiguió salvar su vida pero fue arrestado allí mismo por la Guardia Civil.
Los cuerpos de los fallecidos se enterraron en una fosa común en el cementario de Ágreda y el paracaidas de Antonio Soto, que no llegó a abrirse, se colgó del balcón del Ayuntamiento de Ágreda en señal de victoria. Las familias de los pilotos fallecidos nunca llegaron a saber dónde estaban los cuerpos de sus familiares.

Momento de la exhumación de los restos de los aviadores del Katiuska en 2011 / Eva Sánchez Ballesteros

Momento de la exhumación de los restos de los aviadores del Katiuska en 2011 / Eva Sánchez Ballesteros
En la fosa, compartida con varios represalidados de la guerra, permaneceiron los restos mortales hasta 2010, cuando la Fundación Aranzadi, a petición del Ayuntamiento de Torrellas y junto con la Asociación Recuerdo y Dignidad, abrió el enterramiento.
Mientras los restos de respresaliados de Torrellas, entre ellos su alcalde, fueron llevados a su localidad natal, fue imposible localizar a los descendientes de los tripulantes del Katiuska. Se buscó erróneamente en Múrcia, aunque su origen estaba en Tenerife. De esta manera, las dos cajas con sus restos se trasladaron a la sede de la Fundación Aranzadi, en la Universidad del País Vasco, donde han permanecido archivados durante 15 años.
El piloto del Katiuska
Antonio Soto, "fue un piloto de la Aviación Republicana que desapareció en 1937. Sus hermanas, especialmente una de ellas, María Luisa, estuvo toda la vida buscando sus restos, pero lamentablemente fallecieron sin saber su destino", relata su sobrina nieta, Sara Felipe.
Hace un año, los descencientes de Antonio Soto encontraron en internet un artículo que hablaba de su tío desaparecido, "a través de una noticia de 2011 sobre la exhumación de la fosa de Ágreda descrubrimos dónde estaba Antonio Soto Romero"
La familia se puso en contacto con Michel Lozares e Ismael González, autores del libro 'Los aviones del Moncayo' en el que se publicaba una extensa investigación sobre el Katiuska agredeño. "A partir de ahí ha sido todo un viaje a través de la historia para que Antonio Soto, aunque sea 87 años después, vuelva a casa".
Y a casa volverá el próximo 24 de enero, cuando está previsto devolver los restos de Antonio a su familia en un acto que se celebrará en Soria, "será un acto muy emocionante, estará compartido con otro represalidado de la Guerra Civil, volaremos desde Tenerife para ir a por sus restos, ya lo tenemos todo planeado", explica sus sobrina.
De esta manera, se cierra el círculo de la historia de Antonio Soto, el aviador republicano abatido en un Katiuska ruso en el cielo de Ágreda que volverá a casa, en Tenerife, 87 años después de su muerte.

Eva Sánchez Ballesteros
Redactora de SER Soria. Presenta los informativos matinales y el Hora 14.




