Tvitec salta la barrera de los 200 millones de euros de facturación y se convierte en el "cristalino" de la Sagrada Familia de Gaudí
En junio de 2026 se inaugurará la Cruz de Jesucristo de la Sagrada Familia que se convertirá con vidrio de Tvitec-Cricursa en un "altar de fascinación" panorámico


Ponferrada
El vidrio de Tvitec se convertirá en el 2026 en el cristalino de las miradas que busquen desde la Sagrada Familia la panorámica desde el que será el mirador eclesiástico más alto del mundo, haciendo honor, a 176 metros de altura, al efecto lumínico que pretende otorgar visibilidad a la frase bíblica “la luz del mundo”.


Recubierta de cerámica esmaltada y vidrio, la Torre de Jesucristo que se está concluyendo, es un alarde de vidrio curvo en forma de prisma con reflejos dorados, un trabajo artístico prácticamente artesanal, que jamás se había fabricado hasta ahora y que se acaba de concluir, aunque la Cruz no se inaugurará hasta el próximo mes de junio, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí y con la primera visita del papa Papa León XIV a España, aunque eso lo sabremos después de la reunión de este viernes 9 de enero prevista para abordar formalmente un posible viaje del Pontífice a nuestro país.


Es, sin duda, el ejemplo de la altura arquitectónica al que ha llegado la vidriera berciana Tvitec-Cricursa que cerró el ejercicio con un 10% más de facturación con relación a los 190 millones de 2024. El crecimiento en unos 20 millones de euros, permiten a Tvitec superar los 200 millones de euros de la caja de negocio y la fabricación de un millón de metros cuadrados de vidrio.
La inestabilidad del mercado europeo por la situación geopolítica y las presiones económicas en Estados Unidos hacen que Tvitec busque de cara a este 2026 su incursión decidida en la península arábiga, en la que ya se han hecho algunos rascacielos con vidrio técnico de grandes dimensiones y altas prestaciones. De hecho, el elevado nivel de expansión del vidrio curvo es una garantía para el crecimiento de Tvitec en los próximos años.
Javier Prado tiene confianza completa en un 2026 en el que llegará sin duda, dice, el crédito que esperan del gobierno de España para levantar el horno de vidrio que les permitirá cerrar el círculo con su propia fabricación de la materia prima. De momento se trabajará en la ingeniería de la fábrica y en el suministro de materias primas para el funcionamiento del horno cuya construcción se iniciará en el 2027.




