Sociedad

Sanidad en la Ribera: ¿mejorará con la nueva ley que reconoce las dificultades de atender al medio rural?

En la tertulia “Al Abrigaño” analizamos la normativa que reconoce por primera vez que el sistema sanitario no garantiza una atención en igualdad de condiciones en todos los territorios y propone medidas para conseguirlo

Reivindicación sanitaria en Fuentenebro en la ruta teatralizada del programa "¿Te enseño mi pueblo?" / Alicia Robles

Ribera del Duero

Justo el último día del año 2025, el boletín oficial de Castilla y León ha publicado la Ley que tratará de garantizar la asistencia sanitaria en las mismas o similares condiciones en todos los territorios de la comunidad autónoma. La mayor novedad consiste en que por primera vez la Junta de Castilla y León reconoce por ley que hay territorios donde el sistema sanitario no funciona igual que en otros. De hecho reconoce que en algunos casos incluso puede no funcionar o funcionar tan mal que no garantiza el derecho a la asistencia sanitaria.

Y la Ribera burgalesa encaja plenamente en esa definición: un hospital comarcal con carencias históricas de especialidades, una dependencia clara del HUBU, y una atención primaria muy dispersa en el medio rural. Lo que la ciudadanía lleva décadas sacando a la calle, se recoge ahora en una ley. Y en la tertulia “Al Abrigaño”, con Manu Cereijo y Aurora Lázaro, los retos, esperanzas y dudas sobre el alcance de esta ley en la Ribera han centrado el diálogo.

Situación actual de la sanidad rural en la Ribera: entre el abandono y la incertidumbre

Ambos han certificado desde la experiencia que la Ribera del Duero sufre ese déficit de asistencia sanitaria, que coloca a su población lejos de la atención que se presta en territorios más urbanos. Aurora Lázaro describió las desigualdades existentes especialmente en los pueblos más pequeños y con mayor envejecimiento, que sufren una atención más irregular y vulnerable a cualquier incidencia en el personal, que provoca que no haya consultas o se cambien inesperadamente de día por las bajas, ausencias o cambios de los profesionles. En este sentido, señaló que «los pueblos más pequeños y más envejecidos tienen menos asistencia, con menos frecuencia de visitas médicas», una situación que se agrava cuando se producen bajas o ausencias prolongadas. Tal y como afirmó, «hay pueblos en los que la frecuencia ya no es una vez a la semana, sino una vez al mes, y muchas veces sin información previa», lo que genera una fuerte sensación de inseguridad, especialmente entre las personas mayores con menor capacidad de desplazamiento.

Manu Cereijo aportó su experiencia desde varios municipios de la comarca, donde algunos pueblos han llegado a quedarse sin consulta médica regular. En su intervención fue especialmente gráfico al describir la situación actual: «la situación es de abandono total», en referencia a la falta de respuesta institucional y a la ausencia de soluciones estables.

Ambos participantes coincidieron en señalar la elevada rotación de profesionales sanitarios en el medio rural, un factor que impide el seguimiento continuado de los pacientes y debilita el modelo de atención primaria. Según se expuso, muchas plazas son ocupadas de forma temporal, lo que dificulta la consolidación de equipos y la vinculación con el territorio.

Esperanza (y alguna duda) en la nueva ley

En cuanto a la nueva ley, durante la tertulia se valoró positivamente que la Junta de Castilla y León reconozca explícitamente la existencia de un problema estructural y plantee medidas para incentivar la cobertura de plazas, tanto desde el punto de vista económico como profesional, formativo o familiar. No obstante, también se expresó escepticismo sobre su eficacia real si no va acompañada de un desarrollo normativo concreto y de cambios en la organización del sistema sanitario.

Otro de los aspectos abordados fue la coordinación entre hospitales comarcales y hospitales de referencia. Aunque la ley contempla fomentar la interrelación y la colaboración entre centros, se plantearon dudas sobre cómo se materializarán estas medidas y sobre su impacto real en territorios como la Ribera, dada la reiterada experiencia de desencuentros entre el HUBU y los hospitales comarcales de la provincia de Burgos, tanto el Santos Reyes de Aranda como el Santiago Apóstol de Miranda.

Nacimiento de ganchillo en Guzmán con detalles de la identidad y la actualidad del pueblo / Beatriz García

La tertulia concluyó con una reflexión sobre la importancia de la participación ciudadana y la necesidad de mantener una actitud activa en la defensa de la sanidad pública. Tanto Lázaro como Cereijo coincidieron en que la mejora de la sanidad rural requiere tanto compromiso institucional como una respuesta colectiva desde el territorio. Un asunto que, pese a haber perdido fuerza en los últimos años, mantiene aún acciones colectivas que reivindican una buena sanidad rural, como la ruta teatralizada del programa “¿Te enseño mi pueblo?” de ADRI Ribera del Duero en Fuentenebro, cuyas voluntarias finalizan con la representación de una manifestación vecinal por esta causa, o el nacimiento que ha exhibido Guzmán estas navidades, con carteles a favor de la sanidad rural en las casitas del nacimiento. Y para avivar este rescoldo, la receta no puede ser otra que la cohesión entre los distintos pueblos, colectivos y vecindarios afectados para que la unión haga la fuerza.

Elena Lastra

Redactora jefe de la Cadena SER en Aranda y presentadora...