Situaciones repugnantes
Las Claves de Elena Villamediana, secretaria general de CCOO Palencia

Palencia
El martes salían a la luz los presuntos casos de abusos sexuales cometidos por Julio Iglesias cometidos sobre exempleadas. Además de las repugnantes agresiones, se han dado a conocer las condiciones que tenían de trabajo haciéndolas sentir casi esclavas.
El caso ha supuesto un tsunami informativo y se suma a la retahíla de situaciones de acoso y agresión que se han destapado protagonizados por políticos como Paco Salazar o Íñigo Errejón, pero no olvidemos otros como los de Plácido Domingo, Jeffrey Epstein o el productor norteamericano Harvey Weinstein que desencadenó el Me too.
Es un problema estructural y más común de lo que creemos o de lo que vemos. Porque no todos los agresores tienen esa popularidad que hace que estos casos tengan esta relevancia. Esta semana, en Huelva, un hombre era detenido acusado de explotación laboral y sexual de varias mujeres migrantes en situación irregular.
El denominador común de todos estos casos es que hay mujeres víctimas de abusos sexuales y hombres que hacen uso de su situación de poder para aprovecharse de ellas. Esa es la clave, hacer valer su poder para someter a las mujeres.
Algunas dan el paso y denuncian; pero otras muchas no: por vulnerabilidad, por miedo, por un sinfín de motivos que no podemos juzgar. Pero la realidad está ahí y no son casos aislados.




