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Severino Sanz: vino y tradición en el resquicio segoviano de la Ribera del Duero
Junto a la Ruta del Vino y a la responsable de la elaboradora, Teresa Sanz, conocemos un lugar mágico marcado por la altitud y el llamativo museo de vigas de lagar
Severino Sanz
Ribera del Duero
Este miércoles en la SER, de la mano de la Ruta del Vino Ribera del Duero, nos hemos ido de viaje para conocer espacios y lugares entrañables que nos rodean y que bien merecen una visita. Es el caso de la Bodega Severino Sanz, la única en Segovia con la denominación de origen Ribera del Duero. Esta bodega familiar, que ha mantenido una tradición vitivinícola a lo largo de generaciones, se ha convertido en un referente por su respeto al entorno y su enfoque en el enoturismo de calidad.
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Teresa Sanz, responsable de la bodega, ha compartido con los oyentes de la SER la importancia de conectar el vino con el paisaje y la cultura local. Y es que esta bodega ofrece una experiencia que combina vino, gastronomía y arquitectura, además de resaltar la historia vitivinícola de esta familia. Porque Severino Sanz, refleja, no solo busca producir vino, sino también comunicar la riqueza del paisaje y la tradición a través de sus productos.
El vino
Y si hay un manjar único en esta tierra como el vino, la pequeña zona segoviana en la que se halla la DO Ribera del Duero se caracteriza por su altitud y su suelo pedregoso que influye precisamente en la calidad de los caldos. Las viñas, ubicadas en el Parque Natural de las Hoces del río Riaza, se benefician de un microclima que permite obtener vinos frescos y con una acidez marcada, características que son valoradas en la elaboración de vinos de crianza. Teresa destaca que la bodega se esfuerza por ser fiel a la identidad del paisaje, lo que se traduce en vinos reconocibles y de alta calidad.
Un museo de vigas de lagar
Uno de los aspectos más sorprendentes para los visitantes es el museo de vigas de lagar que se halla en el territorio de la elaboradora y que alberga una colección familiar de vigas recolectadas a lo largo de 40 años. Cada viga, que puede medir entre 7 y 10 metros, impresiona a los visitantes y cuenta la historia de su traslado a la bodega, lo que añade un valor cultural a la experiencia.
Para aquellos interesados en realizar la ruta enoturística, tienen a su disposición una elaboradora familiar, donde tradición y vanguardia se dan la mano, echando raíces ribereñas en el pequeño resquicio segoviano amparado por la DO Ribera del Duero y su Ruta del Vino, que nos ha llevado a conocerla.
La entrevista al completo con Teresa Sanz puede reproducirse al completo en el audio superior.