El decano de los economistas burgaleses defiende la convivencia de sectores y alerta del riesgo de frenar el desarrollo de la Ribera sin infraestructuras
Carlos Alonso de Linaje destaca la fortaleza industrial, apuesta por armonizar sectores como el del vino y el porcino, subraya la necesidad del tren Directo y señala la atracción de talento como uno de los grandes retos de futuro
Carlos Alonso de Linaje, decano del Colegio de Economistas de Burgos, analiza la situación de la economía de la Ribera del Duero en el contexto de la evolución provincial
Aranda De Duero
La Ribera del Duero se consolida como uno de los espacios económicos más dinámicos de la provincia de Burgos. Así se desprende del Informe de la Economía Provincial 2025, elaborado por el Colegio de Economistas de Burgos, cuyo decano, Carlos Alonso de Linaje ha analizado en Hoy por Hoy Aranda los principales retos a los que se enfrenta actualmente la comarca para mantener su dinamismo productivo y empresarial.
Para Alonso de Linaje una de las claves de la solvencia económica de la Ribera del Duero es su carácter industrial y la diversificación de los sectores, factores ambos que se traducen en estabilidad económica. Explica que la Ribera, como Burgos, presenta un peso industrial cercano al 33 % del PIB, muy por encima de la media nacional, situada en torno al 16 %. “Europa dice que la industria ha de tener al menos un 20 % del peso en la economía para que sea fuerte y tenga un crecimiento equilibrado; en la Ribera estaríamos en cifras muy similares a las de la provincia”, subrayó.
Armonizar sectores para un desarrollo sostenible
Más allá de los datos macroeconómicos, Alonso de Linaje puso el acento en la necesidad de armonizar la convivencia entre los distintos sectores productivos que comparten el territorio, en un momento en el que existe un debate social que enfrenta a sectores como el vitícola con el porcino. “En los últimos tiempos hemos visto cómo el sector de crianza de porcino a veces se demoniza, y yo creo que es un elemento clave y diferenciador de esta economía diversificada en la Ribera” ha defendido el decano de los economistas burgaleses, que insiste en que la compatibilidad entre actividades es posible y necesaria. “Ha de ser compatible con el resto de las actividades, incluido el turismo y la tecnología. Es fundamental estar orgullosos de lo que tenemos, porque además es un factor estabilizador de la economía y fija población en el medio rural”.
Infraestructuras: una apuesta imprescindible
Uno de los mensajes más contundentes de la entrevista fue la necesidad de avanzar en infraestructuras para evitar que se frene el desarrollo económico de la comarca. “Las infraestructuras posibilitan el desarrollo de los territorios. Sin población no hacemos nada, y para atraer población las infraestructuras son básicas”, advirtió.
En este sentido, fue especialmente crítico con la falta de conexión ferroviaria: “Que Aranda no tenga ferrocarril es una vergüenza para toda España, no solo para Burgos y su provincia” afirma con contundencia. “Mientras no haya una mejor comunicación, y el tren es un factor importantísimo para la movilidad de personas, se va a ver lastrado el desarrollo de Aranda y de la provincia en su conjunto”.
Empleo y atracción de talento
Aunque Burgos se encuentra prácticamente en pleno empleo, con una tasa de paro cercana al 7 %, el reto ahora es atraer y retener mano de obra cualificada. Un objetivo complicado, porque es también el reto de otros territorios con los que hay que competir. Para lograrlo, apuntó a dos factores clave: fácil movilidad (de nuevo necesidad de unas buenas comunicaciones) y calidad de vida. “No hay desarrollo económico si no hay una calidad de vida suficiente. Las localidades con presencia industrial deben ser atractivas para vivir, no solo para trabajar”, concluyó.
Vitivinicultura, enoturismo y nuevos equilibrios
El sector vitivinícola, pilar histórico de la Ribera del Duero, afronta un contexto marcado por la caída del consumo nacional y las tensiones entre oferta y demanda. Sin embargo, Alonso de Linaje se mostró moderadamente optimista: “El consumo de vino en España está cayendo, pero esto no tiene por qué ser un factor limitante; lo que más caracteriza al sector vitivinícola de la Ribera es la calidad y su posicionamiento internacional”.
En este escenario, el enoturismo aparece como una vía estratégica para reforzar el sector. “El turismo hoy es un turismo de experiencias. El enoturismo es una palanca fundamental, también para el consumo de vino: no se puede desear lo que no se conoce”, afirmó. “Cuando uno visita una bodega, conoce el producto, lo degusta y entiende cómo se elabora, se crea un vínculo que es clave”.
Retos y oportunidades
De cara al futuro, el decano del Colegio de Economistas destacó como oportunidad la propia estructura económica de la Ribera: “Es una economía diversificada, con industria en más de un sector y con profesionales cualificados de primer nivel”. El principal reto, en su opinión, pasa por atraer inversión y facilitar suelo industrial: “Hay empresas que están buscando suelo y que podrían implantarse en la Ribera; ese es uno de los grandes desafíos inmediatos”.
Elena Lastra
Redactora jefe de la Cadena SER en Aranda y presentadora...Redactora jefe de la Cadena SER en Aranda y presentadora de 'Hoy por Hoy Aranda'