Otra noche de meigas en Vigo
El Zamora CF supera un 2-0 en contra hasta el 2-3 pero en el 99 recibe el gol del empate
Las meigas existen. Es algo que en Galicia lo saben de sobra. Haberlas hailas. Solo así se puede entender que, tanto cuando el Celta Fortuna, antes Turista, tiene grandes equipos, como cuando los tiene algo peores, hay algo contra los rojiblancos, que hace que sea imposible sonreir contra ellos.
Encuentro frenético el que se vivió en Balaidos entre el Celta Fortuna y el Zamora CF con ataques ganando a las defensas y con el VAR teniendo que intervenir desde muy pronto.Comenzó el Celta dando mucha velocidad al balón, llegando a los aledaños de Fermín Sobrón y con una petición de penalti que no señaló el colegiado ni tras verlo en la televisión.
A eso contestó el Zamora CF con posesiones incisivas, con balones al área y con la petición de un penalti a Luismi que tampoco deceretó el colegiado.Sin embargo, se rompería la igualdad en otro penalti polémico que si pitó el árbitro y donde el Zamora CF perdía sus challenge.
Fue un golpe duro para el cuadro de Cano que acabó tocado y que estuvo unos minutos a merced de los celtiñas que, ademas, en el descuento, ponían el 2-0. En un encuentro que parecía visto para sentencia, Carbonell dejó la esperanza viva antes de que pitara el árbitro con el 2-1.
Y en el segundo tiempo el Zamora CF se metamorfoseó y empezó a dominar en todas las facetas. Acogotó a los gallegos, empujó a su área al filial y con una dejada magistral de Kike a Carbonell ponía las tablas.
Olían sangre los zamoranos, confiaban en el triunfo, seguían apretando y aunque el Celta se descolgaba en ataque buscando el tercero, el Zamora golpeaba con polémica en una cabalgada interminable de Miki Codina que remataba Kike Márquez.
Se frustró el Celta Fortuna en el tramo final y acabó con diez tres una agresión pero en la ultima jugada del partido empataron los locales para firmar un 3-3 final que deja con mal sabor de boca a los rojiblancos.