La alcaldesa admite fallos en la obra de eficiencia energética de la Plaza de Abastos y abre una revisión de los cobros de agua
Miriam Andrés anuncia medidas para corregir deficiencias y defiende que mantienen su compromiso

Uno de los carteles de la Plaza de Abastos / Beatriz Álvarez

Palencia
La alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, ha respondido a las protestas de los comerciantes de la Plaza de Abastos, quienes reclaman soluciones ante los problemas derivados de las recientes obras de eficiencia energética, las temperaturas insuficientes en el espacio y diversos conflictos arrastrados desde hace años. En sus declaraciones, la alcaldesa comenzó pidiendo disculpas y reconociendo que la intervención municipal no ha alcanzado los resultados esperados. Explicó que está pendiente del informe del funcionario responsable de la obra para determinar qué falló y si puede subsanarse o será necesaria una intervención complementaria.
Miriam recordó que la Plaza de Abastos “nunca ha tenido temperaturas altas”, aunque admitió que el malestar actual está justificado. Aun así, insistió en que existen cuestiones estructurales que no dependen únicamente de la reciente actuación, sino de problemas acumulados durante años. Subrayó que el equipo de Gobierno sí ha actuado en aspectos clave, como la elaboración de un nuevo reglamento, solicitado por los comerciantes durante más de una década, aunque reconoció que aún no ha sido posible aplicar la parte relativa a la subasta de los puestos debido a la falta de personal técnico disponible para elaborar los pliegos.
La concejala explicó que el servicio de contratación ha estado saturado y que actualmente solo cuenta con un funcionario que además ha obtenido plaza en otra administración, lo que ha obligado a redistribuir tareas. Aun así, aseguró que los pliegos para la concesión ya se han iniciado gracias al trabajo de una técnica de la Agencia de Desarrollo Local, y que el Ayuntamiento mantiene la voluntad política de avanzar, aunque no puede ofrecer plazos concretos.
Sobre los problemas derivados de la presencia de palomas en la plaza, Miriam confirmó que la veterinaria municipal ha acudido en varias ocasiones y que incluso se ha colocado una jaula. También mencionó que se valoró recurrir a una empresa de cetrería, aunque para ello sería necesario cerrar completamente el recinto durante la intervención, algo que actualmente no es posible.
Uno de los asuntos que más indignación ha generado entre los comerciantes es el elevado importe de las últimas facturas de agua. Miriam aclaró que históricamente los puestos pagaban un mínimo mensual debido a la imposibilidad de leer los contadores, instalados en un punto de difícil acceso desde el origen del mercado. Ahora, tras regularizarse la situación y permitir la lectura individual, algunos recibos han llegado con importes muy altos.
La concejala anunció que el Ayuntamiento ha iniciado una revisión de oficio para evitar que estos cobros se hagan efectivos, apoyándose en un informe técnico que reconoce el riesgo y la dificultad de acceder a los contadores. La revisión ya ha sido trasladada al Servicio de Gestión de Ingresos, y según Miriam, el presidente de los comerciantes está informado desde el 16 de enero.
En su mensaje final, la edil pidió comprensión a los comerciantes y reiteró que la voluntad política de mejorar la Plaza de Abastos se mantiene intacta, pese a los retrasos y dificultades administrativas actuales.




