Sociedad

Un coche mal aparcado destapa en Valladolid a un grupo itinerante con más de cien detenciones acumuladas

Uno de ellos tenía más de 50 arrestos previos

POLICÍA NACIONAL

Valladolid

Lo que comenzó como una incidencia rutinaria de tráfico acabó revelando la actividad de un grupo criminal itinerante especializado en hurtos en grandes superficies. La Policía Nacional detuvo en la tarde del martes cuatro personas —dos hombres y dos mujeres— tras una intervención que tuvo su origen en un vehículo mal estacionado en plena vía pública, un detalle aparentemente menor que resultó clave para destapar un entramado delictivo con un amplio historial policial detrás.

El aviso inicial partió de la Policía Municipal alrededor de las siete de la tarde, cuando los agentes detectaron un turismo incorrectamente estacionado en la Calle Siglo de Oro de la capital. Como marca el protocolo habitual, la incidencia fue comunicada a la Policía Nacional, que realizó las primeras comprobaciones a través de sus bases de datos. Fue entonces cuando se confirmó que el vehículo figuraba como sustraído, lo que motivó la activación inmediata de un "dispositivo discreto" de vigilancia y seguimiento coordinado desde la Sala CIMACC 091.

Según la denuncia, el turismo había sido alquilado en Madrid el 19 de diciembre de 2025 por un periodo de cuatro días y nunca fue devuelto. La denuncia por apropiación indebida se formalizó el 23 de enero de 2026 en la Comisaría de la Policía Nacional de Coslada, sin que hasta ese momento se hubiera localizado el vehículo. Su hallazgo en Valladolid se produjo, paradójicamente, gracias a una infracción de estacionamiento.

Poco después de establecerse el dispositivo policial, los agentes observaron cómo el coche iniciaba la marcha y se desplazaba por varias calles de la ciudad con la recogida de distintas personas durante el trayecto. Finalmente, el turismo fue interceptado en un semáforo cercano al Paseo de Isabel la Católica, donde se procedió a un control tanto del vehículo como de sus ocupantes.

Más de 100 detenciones

En el interior viajaban cuatro personas con un amplio historial delictivo. Entre todos acumulaban 109 detenciones policiales por delitos contra el patrimonio, principalmente hurtos y estafas. Uno de los hombres sumaba 54 detenciones, mientras que el otro contaba con 16. Las dos mujeres registraban 20 y 19 antecedentes respectivamente, y sobre una de ellas pesaban además cuatro reclamaciones judiciales en vigor emitidas por juzgados de Ponferrada, Málaga, Madrid y Logroño.

Las pesquisas policiales permitieron constatar que los detenidos formaban parte de un grupo criminal itinerante que se desplazaba entre distintas ciudades para cometer hurtos en grandes superficies y zonas de ocio, utilizando en ocasiones el conocido método de 'la siembra' para distraer a las víctimas. Para sus desplazamientos empleaban vehículos de alquiler obtenidos mediante documentación sustraída, falsificada o a través de terceras personas.

Durante el registro del turismo, los agentes localizaron mochilas y bolsas de viaje con ropa y efectos personales, así como diversos útiles habitualmente empleados para la sustracción al descuido. Uno de los detenidos portaba además un pasaporte a nombre de una mujer brasileña, dos relojes, tres teléfonos móviles y una bolsa preparada para inhibir los sistemas antihurto, objetos que han quedado depositados en dependencias policiales para determinar su posible relación con otros hechos delictivos.

Ninguno de los ocupantes pudo justificar de forma coherente la posesión del vehículo ni acreditar derecho alguno para su uso, incurriendo en contradicciones relevantes sobre su procedencia. A la vista de los hechos, los cuatro fueron detenidos como presuntos autores de un delito de apropiación indebida de vehículo y por su posible implicación en otros ilícitos contra el patrimonio.

Tras prestar declaración, tres de los detenidos quedaron en libertad, mientras que la mujer sobre la que pesaban las reclamaciones judiciales fue puesta a disposición de la autoridad judicial, que decretó igualmente su libertad. El vehículo intervenido y los efectos incautados continúan bajo custodia policial dentro de la investigación abierta.

El caso pone de relieve cómo una actuación policial aparentemente menor, como la revisión de un coche mal aparcado, puede convertirse en el punto de partida para desarticular actividades delictivas de mayor alcance, algo que pone de relevancia la importancia de la coordinación entre cuerpos policiales y la atención a los detalles en la seguridad cotidiana de la ciudad.

Mario Alejandre

Valladolid, 1977. Licenciado en Ciencias de la...