La EDAR de Salamanca transforma el agua sucia en fertilizantes y energía

En Hoy por Hoy Salamanca hemos visitado la Estación Depuradora de Aguas Residuales

Salamanca

La EDAR, Estación Depurado de Aguas Residuales, es la encargada de limpiar el agua residual que llega de Salamanca y el alfoz para devolverla al río limpia.

En Hoy por Hoy Salamanca hemos visitado la EDAR de la mano del gerente de Aqualia, Javier Rodríguez Marrero.

El agua de inodores, duchas, cocinas y alcantarillado recorre 378 kilómetros de tuberías hasta llegar a esta estación donde se realiza el proceso.

Hoy por Hoy Salamanca (04/02/2026)

Rodríguez Marrero ha explicado en los micrófonos de la Cadena SER el trabajo de depuración que realizan las 20 personas que trabajan 24 horas al día, los 365 días del año.

Un proceso que “comienza con la primera fase de pretratamiento, una fase para “eliminar todos los sólidos, gases y aceites. Llegan alrededor de 1.600 toneladas que extraen y son enviadas al vertedero”, nos ha comentado Javier Rodríguez.

La EDAR recibe 55.000 metros cúbicos al día, cuentan con un depósito de 328 metros cúbicos donde se encuentra la cuchara bivalva, una grúa para sacar todos los sólidos en suspensión y 4 bombas para bombear todo el agua a la depuradora. Se bombean el equivalente a 8 piscinas olímpicas cada hora.

A partir de ahí se empieza a tratar el agua, se depura y se consigue “una sinergia para obtener del agua residual, energía y abono, fertilizantes”, nos explica el gerente de Aqualia.

La siguiente fase se encarga de sacar los sólidos que no se pueden extraer en el pretratamiento, los fangos de los que se extrae la energía.

En el tratamiento primario el agua llega a 4 piscinas de unos 38 metros de diámetro que, a través de un sistema de decantación, los sólidos van a la parte inferior donde unas bombas mandan a las espesadas el fango.

La parte más importante de todo el proceso de la Estación Depuradora de Aguas Residuales es el tratamiento biológico, se realiza ya en superficie, es la más importante. En este momento, explica Javier Rodríguez Marrero, “las bacterias se comen los nutrientes, nitrógeno y fósforo, en diferente etapas. Hay que alimentar esas bacterias con oxígeno, el 37% de la energía se consume en esta fase”.

La última fase consiste en verter al río el agua ya limpia.

Esta EDAR está preparada para 570.000 habitantes.

Durante la visita a la Estación hemos podido hablar con el jefe de planta, Santiago Fraile, quien ha comentado que en “esta planta se cierra el círculo. Se optimiza todo el proceso aprovechando todos los recursos, transformando la suciedad que llega en las aguas residuales, la contaminación y son capaces de transformarlo en abono agrícola para los terrenos”. Llevan entre 15.000 y 16.000 toneladas al año en camiones a los terrenos agrícolas.

Además de fertilizantes la planta también produce biogás, en su mayor parte metano, un gas combustible que al quemarlo genera energía que aprovechan para el 40% de sus propias necesidades, energía para autoconsumo a lo que hay que sumar el parque fotovoltaico con el que cuentan. El objetivo, asegura Santiago Fraile, es ser más eficientes.

La Estación Depurado de Aguas Residuales cuenta con un equipo de I+D+I para continuar innovando y desarrollando proyectos pilotos orientados a mejorar la eficiencia de la planta y aprovechar sus recursos.

HISTORIA DE LA DEPURACIÓN DE SALAMANCA

Hasta 1976 toda el agua residual generada en Salamanca era vertida directamente al río Tormes en varios puntos: Hospital Clínico, Vaguada de La Palma , Puente Romano, Prosperidad y Arroyo del Zurguén principalmente.

En 1976 se construyeron emisarios en ambas márgenes del río para llevar el agua residual aguas abajo de la ciudad, vertiéndola directamente al Tormes sólo en dos puntos.

En 1984 entró en funcionamiento la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) "Huerta Otea" ubicada en Tejares, cuya misión era la depuración del agua residual procedente de Salamanca antes de su vertido al río Tormes.

En el año 2003 entró en funcionamiento la nueva EDAR de Salamanca donde mejoran nuestra calidad de vida por una apuesta por el medio ambiente.