El jurado descarta que la muerte de Sergio Delgado fuera intencionada
La Audiencia Provincial de Burgos dictará sentencia en los próximos días

Palacio de Justicia de Burgos, sede de la Audiencia Provincial / Radio Aranda

Burgos
El jurado popular ha descartado que la muerte del joven vallisoletano Sergio Delgado, tras recibir un puñetazo en la cara y golpearse contra el suelo, fuera intencionada. Ocho de los nueve miembros del jurado consideran que el acusado es “culpable” de haber causado la muerte de Sergio en Burgos en febrero de 2024 “propinándole un puñetazo sin imaginarse que pudiera producirse su fallecimiento”,
Como consecuencia, la fiscal ha cambiado su petición de pena de doce años de cárcel por un delito de homicidio doloso por una petición de cuatro años de cárcel. El letrado defensor ha solicitado una pena de dos años de cárcel y el de la acusación particular ha mantenido su petición inicial de 20 años.
El jurado ha descartado que la causa del incidente que terminó con la vida de Sergio fuera un enfrentamiento porque la víctima dijo que era de Valladolid, porque “nadie oyó lo que hablaban durante varios minutos”. Sí ha considerado, sin embargo, que víctima y agresor presentaban una importante intoxicación etílica, que en el caso de Sergio influyó en su fallecimiento, según han señalado ocho de los nueve miembros del jurado. Descartan por unanimidad, sin embargo, que tuviera ninguna incidencia la obstrucción de una arteria coronaria que se detectó en la autopsia.
Tampoco consideran que el conocimiento de la técnica del arte marcial Muay Thai por parte del acusado tuviera ninguna influencia porque “no influyó en la fuerza del puñetazo”.
Será el magistrado que preside la sala de la Audiencia Provincial de Burgos el que dicte la sentencia en los próximos días, de acuerdo con el relato de los hechos y la valoración de las pruebas por el jurado popular a través de diecisiete preguntas que han respondido en apenas 24 horas, la mayor parte de ellas por unanimidad.
Sergio Delgado murió algo después de las cuatro y media de la madrugada en una céntrica zona de ocio de la capital burgalesa, a las puertas de un bar que acababa de cerrar, el 24 de febrero de 2024. Por razones que no se han podido concretar, la víctima y el acusado acabaron una conversación que comenzó de forma amigable pocos minutos antes con un puñetazo en la cara que derribó a Sergio, que se golpeó contra el suelo y al que ya no pudieron reanimar varias personas que estaban en la zona ni los servicios sanitarios.
El acusado se encuentra en prisión preventiva desde pocas horas después de lo ocurrido, con lo que ya ha cumplido prácticamente dos años de cárcel.




