La Audiencia Provincial de León condena a una residencia de mayores por la muerte de un paciente con alzhéimer avanzado

Audiencia provincial de León / radio bierzo

León
La Audiencia Provincial de León ha dictado sentencia firme y ha condenado a una residencia de mayores de la capital leonesa por su responsabilidad civil en el fallecimiento de un residente con alzhéimer avanzado, ocurrido el 15 de enero de 2019, apenas tres horas después de su ingreso en el centro.
La resolución judicial llega siete años después de los hechos y pone fin a un largo recorrido por los tribunales. El tribunal corrige ahora las decisiones adoptadas en primera instancia, reconoce la existencia de negligencia y condena a la residencia, Clece Vitam Otazú, al pago de las costas judiciales.
Una caída desde la quinta planta
Según recoge la sentencia, el residente —diagnosticado de alzhéimer avanzado, circunstancia conocida y documentada por el centro— fue dejado solo en un estado de agitación, sin que se adoptaran las medidas de seguridad exigibles para pacientes con grave deterioro cognitivo. Una ventana sin bloqueo permitió que saliera al exterior y se precipitara desde la quinta planta.
Testigos presenciales ajenos a la residencia descartaron que se tratara de un suicidio, pese a que esa fue la versión inicialmente sostenida por la empresa gestora.
Un proceso judicial marcado por archivos y reaperturas
Durante la instrucción penal, el caso fue archivado sin que se practicaran diligencias consideradas esenciales por la familia, como la toma de declaración a empleados implicados o el análisis de grabaciones de seguridad que no llegaron a incorporarse al procedimiento.
Tras varios recursos, la familia a través de su representación legal ostentada por 'Serrano Abogados' logró que la Audiencia Provincial ordenara la reapertura parcial del caso, aunque finalmente la vía penal quedó cerrada sin depuración de responsabilidades individuales. La sentencia civil ahora conocida reconoce la responsabilidad del centro en el fallecimiento.
“Una victoria amarga”
“Es una victoria amarga, porque nadie nos va a devolver la vida de mi padre, pero esta sentencia reconoce por fin la responsabilidad de la residencia y puede servir para proteger a otras familias”, ha señalado Marcos Fernández, hijo del fallecido.
Fernández subraya que el objetivo de la familia “no ha sido la revancha ni el dinero”, sino que se reconociera la negligencia y se evitara que situaciones similares vuelvan a repetirse.
Llamamiento a reforzar los controles
La propiedad de la residencia correspondía en el momento de los hechos a Clece Vitam, empresa vinculada al grupo ACS, aunque actualmente la propiedad ha pasado a manos de un fondo de inversión, manteniéndose la gestión.
La familia ha hecho un llamamiento a las administraciones públicas para reforzar los mecanismos de control, supervisión y rendición de cuentas en las residencias de mayores, especialmente en aquellas que atienden a personas con deterioro cognitivo severo.




