Adrián tiene 11 años, es alumno del Colegio Santo Tomás, seguidor del Atleti y tiene cáncer
En el Día del Cáncer Infantil hablamos con un niño abulense diagnosticado desde septiembre

Día del cáncer infantil: el caso de Adrián Mateos
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Ávila
Para Adrián, este curso escolar 2025-2026 está siendo muy distinto al resto de sus compañeros. Cuando en septiembre comenzaron las clases, los alumnos de sexto de primaria del Colegio Santo Tomás de la capital abulense pensaban en las clases, el material escolar y los libros en el que será su último curso en el centro.
Pero para Adrián Mateos sus preocupaciones estaban en otro lugar. Desde hacía tiempo se quejaba de dolor en el brazo y no lo movía mucho. Algo que percibió su padre durante un fin de semana de vacaciones: "Estaba jugando con mi padre al fútbol en la playa y me decía que por qué no movía el brazo derecho al correr" dice en una conversación telefónica desde el Hospital de la Paz donde recibe el tratamiento.
El diagnóstico
Coincidió que a los pocos días le correspondía la revisión de los 11 años en la que comentaron a la pediatra el problema. Encargó una radiografía donde se vio algo raro. El traumatólogo del Hospital Nuestra Señora de Sonsoles vio una tumoración. Se le hizo un TAC y una resonancia y con las pruebas fue derivado a La Paz, donde completaron las pruebas y el diagnóstico.
Y eso que vieron en las pruebas fue un osteosarcoma, cáncer de huesos. El tratamiento ha supuesto la extracción del húmero de su brazo derecho, desde el codo hasta el hombro para sustituirlo por una prótesis. Y todo ello con distintos ciclos de quimioterapia de los que le quedan todavía dos.
Dice Adrián que la mayor preocupación en este proceso fue la posibilidad de perder el brazo. "La semana antes de la operación tuve un poco de miedo porque no sabía si me iban a quitar del brazo" dice con tranquilidad en una conversación en Hoy por Hoy Ávila. Afortunadamente, no fue necesario.

Adrián todavía tiene pendientes dos ciclos más de quimioterapia / Cadena Ser

Adrián todavía tiene pendientes dos ciclos más de quimioterapia / Cadena Ser
Adrián ha estado informado desde el primer momento de lo que le ocurría. Sus padres se lo han contado todo. "Cada noticia buena o mala que nos daban me la contaban" dice.
"Él ha estado informado de todo desde el primer momento. Ha asistido con nosotros a todas las consultas y no le hemos ocultado nada" dice Sheila, su madre. Adrián además tiene una hermana de 6 años que también sabe lo que le pasa a su hermano "y que me viene a ver al hospital menos un día en cada ingreso"
Clases en el hospital
Adrián solo pudo acudir unos días a sus clases del Colegio Santo Tomás puesto que tras el diagnóstico comenzó el tratamiento. Pero su ausencia de las aulas no le supondrá la pérdida del curso. Cuando está ingresado acude a las clases que se imparten en el Hospital de la Paz. Y cuando está en casa, recibe la visita de un profesor de apoyo para no perder el ritmo de sus compañeros.
"Aquí en el hospital por la mañana vienen unos profesores que nos dan clase. Por las tardes vienen voluntarios. Y además hay un gimnasio para hacer ejercicio" dice describiendo las instalaciones del hospital madrileño. "De momento el curso lo llevo bien".
Eso sí, echa de menos a sus compañeros que alguna vez han ido a visitarlo. Pero la bajada de defensas que supone el tratamiento contra el cáncer que recibe limita las visitas que puede tener y le impiden acudir a clase.
Gran aficionado al atleti
En este duro proceso, un elemento que a Adrián le ayuda a distraerse de su enfermedad es el fútbol y, sobre todo, su afición por su equipo, el Atlético de Madrid. Disfrutó la semana pasada de la victoria de los rojiblancos frente al Barcelona en la Copa del Rey. "Para celebrar los goles me tuve que cortar un poco por el brazo operado. Pero lo celebro con el otro".

Adrián Mateos / Cadena Ser

Adrián Mateos / Cadena Ser
Dice que su jugador preferido es Julián Álvarez y presume de una camiseta que le han enviado con las firmas de todos los jugadores de su equipo preferido y del entrenador, el Cholo Simeone.
Pero además de verlo también lo practica. Juega de defensa en uno los equipos de la Zona Norte. Y dispuesto a seguir si su brazo se lo permite. "Depende, porque al año que viene ya empiezo el fútbol 11 y lo primero que tengo que ver son los golpes" dice concienciado de las precauciones que tendrá que tener con su `nuevo' brazo. De momento ya ha comenzado la rehabilitación para ir ganando movilidad.
La fortaleza de Adrián
"Adrián tiene una fortaleza que nos sorprende a todos. Como lo está llevando, siempre con una sonrisa" dice su madre. "Y eso ayuda mucho" añade.
"Que él esté fuerte nos ayuda a nosotros mucho. Vamos progresando paso a paso. Confiando que estamos con un equipo de profesionales estupendo, inmejorable, muy humanos y que nos ayudan en cada paso que vamos dando. Tener esperanza y confiar en ello" dice Sheila.
Tras el ingreso actual en el hospital y otros dos más con ingreso de una semana que le quedan, a Adrián le volverán a tomar imágenes de resonancia y de TAC y tal y como dice su madre "a ver si ahí podemos decir ya que está libre de cáncer"
Adrián, que ha tenido que aprender a escribir con la mano izquierda en todo este proceso y al que le gustaría ser enfermero, ha querido contar su historia en la radio para mentalizarnos a todos de la realidad de estos niños. Este 15 de febrero se ha celebrado el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer Infantil.

Luis Sánchez
Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Redactor en Ser Ávila...




