Enoduero analiza el presente y futuro de los vinos sin alcohol en una jornada formativa
Enólogos y expertos abordan los retos técnicos, normativos y de mercado de una tendencia emergente que convive con el vino tradicional

Encuentro de Enoduero

Ribera del Duero
La Asociación de Enólogos de la Ribera del Duero, Enoduero, ha puesto sobre la mesa de cata la realidad de los vinos sin alcohol y los vinos desalcoholizados en una jornada formativa centrada en conocer los avances técnicos, el marco normativo y los desafíos que plantea esta nueva línea de producto para el sector vitivinícola.
Aunque todavía es pronto para determinar si se trata de una moda pasajera o de un cambio estructural en los hábitos de consumo, cada vez son más las bodegas que exploran alternativas como los vinos parcialmente desalcoholizados o sin alcohol. Desde Enoduero se subraya la importancia de que los profesionales estén informados y formados para adaptarse a las nuevas demandas del mercado, sin perder de vista que el vino tradicional mantiene su identidad, su valor cultural y su propio nicho de consumo. En este sentido, se reivindicó el papel del vino como producto natural y artesanal, ligado a la dieta mediterránea, al desarrollo rural y a la proyección de la marca España.
Un proceso técnico complejo y en constante evolución
La cata formativa contó con la participación de Ricardo Jurado, director técnico de Agrovin, empresa especializada en innovación enológica y colaboradora habitual de numerosas bodegas. Durante su intervención se abordaron los avances tecnológicos en desalcoholización, la penetración de este tipo de productos en el mercado y la legislación asociada.
A diferencia de otras bebidas, como la cerveza, el vino presenta una mayor complejidad en estos procesos, ya que el alcohol es clave para el equilibrio organoléptico. En este contexto, se expusieron tecnologías de desalcoholización parcial que permiten reducir la graduación manteniendo, en la medida de lo posible, el perfil sensorial del vino. Entre ellas destacó el uso del contactor de membrana, un sistema que trabaja a temperatura ambiente, conserva mejor los matices y reduce el consumo energético, extrayendo parte del alcohol a través de membranas de alta precisión.
La jornada también analizó el contexto normativo y comercial, especialmente en mercados internacionales donde el grado alcohólico influye en la fiscalidad, como ocurre en el Reino Unido. Un marco legal que, en el caso del vino desalcoholizado, continúa en proceso de desarrollo y adaptación.
Durante la cata comparativa se degustaron vinos blancos de Rueda, rosado de Cigales y tinto de Ribera del Duero, junto a muestras a las que se les había reducido entre 1,5 y hasta 7 grados alcohólicos, lo que generó un debate técnico entre los enólogos asistentes sobre los límites y el equilibrio óptimo en este tipo de elaboraciones.
El viñedo, pendiente de la climatología
En el transcurso de la jornada también se analizó la situación actual del viñedo tras un periodo de lluvias continuadas. Aunque se han registrado zonas puntualmente inundadas, el balance general es positivo, ya que el agua resulta beneficiosa frente a los problemas derivados de la sequía. No obstante, el exceso de humedad está retrasando labores de invierno como abonados, arados y podas, trabajos que deberán acelerarse antes del inicio de la brotación y que requieren condiciones de frío y sequedad para evitar la propagación de hongos.
Con esta jornada, Enoduero refuerza su papel como foro de reflexión y formación para los profesionales del sector, promoviendo la innovación, el intercambio de conocimiento y la defensa de los valores culturales, sociales y económicos que el vino aporta a la Ribera del Duero.

Vicente Herrero Carreter
Responsable de Informativos en la SER de Aranda. Presentador de Hora 14 Edición Ribera.




