La Ventana de León
Opinión

Héctor

Juan Miguel Alonso

León

Intentar dar la enhorabuena al recién elegido Leonés del año, Héctor Escoba , no es tarea fácil. Y eso que nuestro laureado tiene cuando menos el don de la bilocación. Es muy probable que esté rematando alguna edición nueva, o preparando viaje para cualquier gigante que nos deje iluminados en esa Catedral que ha montado en San Feliz , construida sobre los mismos raíles que desde la noche de los tiempos han servido para reunir almas y deseos.

No es despreciable tampoco el suponer que esté preparando el último concierto de los Modernos o una charla con la última poetisa que encontró en la ribera del Cúa o del Torío. Incluso cabe la opción de que se halle en alguna caseta de la más insospechada feria del libro, sea en el Retiro madrileño o en el trópico literario de Bogotá.

Sea como sea, nos hace muy felices la idea de que el pueblo legionario reconozca la labor ciclópea de este Héctor palentino, a quien tanto debe la vida cultural del Reino, siendo como somos tan poco inclinados a ponderar lo propio .

Gloria a este Correcaminos ilustrado, a este hiperactivo manual que no sabe parar nunca y que se bebe la vida como si cada minuto fuera el último sorbo o las últimas líneas de esa novela que no queremos acabar.

Si lo ven por las calles estos días, con ese caminar bailongo, el móvil en la oreja, las gafas de sol retratando la luz de la mañana, camino a una cita incierta, no dejen de darle un abrazo largo y cálido, como pan recién hecho, de mi parte. Será la manera más certera de abonar una parte diminuta de todo lo debido y no pagado.